Hace un par de semanas, cuando hice las tradicionales filloas del Carnaval, os hablaba de lo importantes que son en Galicia estas fiestas, tanto en su dimensión social como gastronómica, y os decía, que a pesar de ser una celebración prohibida durante la dictadura el Carnaval siguió celebrándose. Pero no todo se ha conservado por igual, como ocurre con las olvidadas hojas de limón, un dulce típico de Entroido que por alguna razón (no se me ocurre cual...) no tiene a día de hoy el éxito de las orejas ni de las filloas. Por suerte, en los últimos años, algunos bloggers han desempolvado los viejos cuadernos de recetas de las abuelas garantizando la perdurabilidad de las hojas de limón.
Lamentablemente no tengo ningún cuaderno al que acudir, pues mi abuela, de quien siempre escuché que era una buenísima cocinera no tenía por costumbre apuntar ingredientes ni medidas, ella todo lo hacía a ojo y todo le quedaba bien. La receta está basada en los vagos recuerdos de mi madre sobre estas hojas de limón y en la consulta a otros blogs. Dicho sea de paso, las hojas del limonero en sí no se comen, simplemente sirven como soporte y dan aroma a los fritos. 
INGREDIENTES:
125 gr de harina
2 huevos
50 ml de leche
el zumo de 1 limón y su ralladura
1 pizca de sal
azúcar glas
aceite
hojas de limonero