¡Muy buenas a todos! Hace mucho que quería compartir esta receta con todos vosotros pero entre una cosa y la otra siempre la fui aplazando. Pero esta semana es la oportunidad perfecta ya que oficialmente tenemos día internacional de la leche vegetal, una campaña de concienciación que promueve Proveg España y que se celebrará cada 22 de agosto.
Esta iniciativa surge de la necesidad de promover el consumo de una leche / bebida vegetal mas ética y respetuosa con los animales y el medio ambiente. Mostrar de forma veraz lo que se esconde detrás de la industria de los lácteos y como esto afecta nuestro presente y repercute de forma tangible en nuestro futuro.
Porque para nadie es un secreto que en la producción de leche se explotan las vacas y se viola a sus crías el derecho a beber la leche que le corresponde por naturaleza , que se utiliza una gran cantidad de agua un recurso valioso para nuestra existencia y todos somos conscientes del impacto medioambiental que produce la industria ganadera. Por todo esto y muchas razones más una persona debería plantearse el consumo de productos que no tienen ningún valor ético y moral, que no preservan el planeta en armonía si no en una nube tóxica de autodestrucción. Por sentido común y por compasión.

Te recomiendo que pases por las redes sociales de Proveg y te informes del reto que tienen preparado, consiste en unirse al cambio a través de #7diasSinLácteos. Para terminar os animo a todos aquellos que aún estáis dudando de dar el gran paso, esta campaña es una buena idea para disminuir el consumo y dejar de participar en una industria que no tiene escrúpulos.
Ahora si! Vamos con la receta.
La horchata se convirtió para mi en un reto personal ya que a Fran le encanta tomarla en verano, pero las opciones comerciales son demasiado dulces y suelen tener más ingredientes que hacen dudar de si beberla o tirarla a la basura, así que me di a la tarea de prepararla en casa.
No fue tarea fácil, las primeras al terminar de hacerlas estaban riquísimas pero al cabo de unas horas ya tenían un olor un poco desagradable y es que a este curioso tubérculo le encanta fermentar a una temperatura casi casi ambiente.



Para preparar la horchata debemos asegurarnos que mantenemos a nuestras amigas las chufas bien frías, por eso recomiendo añadir hielo mientras se trituran, porque en la batidora la tendencia es que nuestras preparaciones adquieran una temperatura mas alta de la que tenían originalmente, no hablo de muchos grados pero a la chufa este pequeño cambio ya le pone y ¡PUFF! a fermentar se dijo.

Ingredientes
Procedimiento
