¿Te levantas tarde los fines de semana? ¿Se te junta el desayuno con la comida? Pues no creas que eres original, el brunch hace más de 100 años que está inventado. Cuenta la Wikipedia, que todo lo sabe, que es un neologismo formado de la unión de breakfast (desayuno) y lunch (almuerzo), y viene a definir esa comida informal de los festivos alrededor del mediodía.
La estrella del brunch, especialmente en Nueva York, son los Huevos Benedict, que como todo lo bueno se pega, están empezando a ser muy populares aquí. Así que os dejamos nuestra primera versión.
Ingredientes
2 rebanadas de pan
2 lonchas de jamón asado
2 huevos
sal, pimienta negra molida
Para la salsa holandesa
1 yema de huevo
1 cucharada de zumo de limón
1 cucharadita de agua fría
50 g de mantequilla
sal
Para dos raciones
Preparación
La salsa holandesa
Poner un cazo con agua a fuego muy suave.
En un bol poner la yema, el zumo de limón, el agua y una pizca de sal. Batir con unas varillas para que se mezclen bien los ingredientes.
Derretir la mantequilla calentándola justo lo necesario y reservar.
Hay que tener cuidado con la temperatura, ya que si es alta se puede cocer el huevo y no ligará la salsa. En el proceso de batido y emulsión podemos ir retirando el bol del cazo para evitar que se caliente en exceso.
Si quedara muy espesa se puede aligerar con una cucharadita de agua.
Mantenerla en un recipiente tibio para evitar que la mantequilla se solidifique y no se reseque.
El huevo escalfado o poché
Colocar una cazuela al fuego con abundante agua. Puede añadirse una cucharada de vinagre y una pizca de sal, que ayudará a que la clara coagule más rápidamente. El agua NO debe hervir, lo ideal es que no sobrepase los 80º.
Los huevos han de ser lo más frescos posible, la clara tiene menos agua y es más consistente. Truco del chef Heston Blumenthal: cascarlo encima de un colador para perder la parte aguada. También recomienda colocar un plato boca abajo en la cazuela para que los huevos no toquen el fondo.
Verter suavemente el huevo en el agua y dejar cocer unos 3 minutos. Retirarlo con cuidado para no romperlo y dejarlo escurrir en un plato con papel absorbente.
Tostar ligeramente una buena rebanada de pan: cuanto mejor y más bueno sea el pan, mejor estará el plato. La preparación original utiliza los muffins ingleses, una masa de pan cocida a la plancha que sin duda probaremos un día de estos.
Colocar encima una loncha de jamón asado (en este caso hemos usado lacon), que previamente habremos calentado en la sartén. Poner el huevo encima, salpimentar y rociar con la salsa holandesa al gusto. Cuchillo y tenedor y a disfrutar!!!