¡Tocaba tarta! Hace mucho que no comparto una layer cake y me apetecía hacer un receta que probé hace tiempo y que nunca he compartido por aquí a modo de tarta. Se trata de esta Hummingbird Cake o Tarta Colibrí, una tarta típica del sur de EEUU y que sé que va a enamorar a todos los amantes de las tartas con sabores frutales: piña, plátano y un toque de coco. ¡Brutal!

Las tartas de capas o layer cakes me encantan y son siempre la opción perfecta para llevar a una comida con amigos o familiares. Las podéis encontrar de miles de sabores y combinaciones. En el recetario dulce del blog hay una sección exclusiva de layer cakes o tartas de capas a la que ahora incluiré esta fantástica Hummingbird Cake o Tarta Colibrí.
Es una tarta de origen jamaicano, realmente, que se popularizó en EEUU (sobre todo en el sur) en los años 70 del siglo pasado. Es una tarta hecha con plátano, piña y un toque de coco y se termina con crema de mantequilla y queso. Una barbaridad con la que sorprenderéis a todos vuestros amigos en verano o en cualquier época del año. ¡Queda deliciosa, húmeda, esponjosa y con mucho sabor! Os dejo la receta para que lo comprobéis vosotros mismos.
No entiendo que esta tarta no tenga tanto éxito como la tarta de zanahoria, porque se lo merece. ¡Probad esta Hummingbird Cake o Tarta Colibrí en casa y me contáis! ¡Sé que no os vais a cansar de hacerla y disfrutar de todo su sabor! ¡Os lo aseguro!

Dificultad: Fácil
Horneado: 35 mins
Tiempo: 70 (aprox)
Temporada: Sin temporada
Raciones: 12 personas
Etiquetas: Tarta, Layer Cake
Trotamundos: EEUU y Canadá, Latinoamérica
- Comenzamos precalentando el horno a 180ºC y engrasando ligeramente dos moldes de 20 cm de diámetro. Reservar.
- En un bol mezclamos bien el aceite, el azúcar y la vainilla. Añadimos los huevos de uno en uno y ve batiendo hasta que quede todo bien mezclado, unos tres minutos.
- Añade el plátano triturado, la piña triturada, el coco rallado y las nueces y mezcla todo bien para que quede una masa homogénea.
- En un bol mezcla la harina con el bicarbonato, la canela y el jengibre. Añádelo poco a poco a la masa inicial y mezcla con la ayuda de una espátula hasta que quede una masa homogénea y sin grumos.
- Repartimos la masa entre los dos moldes. Yo suelo pesarlo para que quede lo más igual posible. Horneamos durante 30-40 minutos, hasta que veamos que al pinchar con un palillo, este salga limpio. Dejamos 10 minutos en el molde y desmoldamos con cuidado. Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.
- Preparamos la crema. En un bol batimos la mantequilla con el azúcar glas hasta que blanqueen completamente, unos 8 minutos. Añadimos entonces el queso crema y mezclamos lo justo para integrar.
- Nivelamos los bizcochos con una lira. No tiréis los cortes, podemos usarlos para decorar.
- Colocamos uno de los bizcochos en el plato en el que vayamos a servir la tarta. Cubrimos con queso crema la superficie y colocamos el segundo bizcocho. Cubrimos todo con queso crema y alisamos la superficie para que quede lo más lisa posible.
- Decoramos con la piña deshidratada y las migas de bizcocho que nos han sobrado al cortar el bizcocho.
- Mantenemos en la nevera hasta la hora de servir, sacándolo al menos 20 minutos antes para que no esté tan frío.
¡A disfrutar!
Podéis decorarla con la crema que más os guste, aunque la tradicional sea la de queso.
Me encanta la decoración con piña deshidratada, pero podéis probar otras opciones, claro.
Yo usé nueces pecanas, pero podéis usar normales sin problema.