Por fin traigo una de las recetas que más me habéis pedido: hummus con pan de pita casero. Una receta de esas que una vez que la pruebas ya no paras de hacerla. Es una receta sencilla y resultona con la que sorprenderéis a todos los invitados a vuestra mesa. O animo a que la probéis a hacer en casa porque os va a sorprender su facilidad. ¿Os animáis? 

El hummus es uno de los platos más conocidos de Oriente Medio, especialmente de Líbano. En árabe la palabra hummus significa garbanzo, ya que es una receta hecha a base de garbanzo, claramente, aunque normalmente se le denomina hummus bi tahina, por uno de los ingredientes principales que lleva: tahona (una pasta hecha a base de sésamo tostado). Se suele servir acompañado de pan de pita, un pan blando típico de Oriente y de parte del Mediterráneo. Aquí tenéis ambas recetas.
Es uno de los aperitivos más populares actualmente y podéis encontrarlo en muchísimos restaurantes y bares. Yo os animo a que probéis a hacerlo en casa porque la verdad es que no tienen ningún misterio. Es muy sencillo de hacer y podéis sorprender a vuestros amigos y comensales con un plato diferente al que están acostumbrados a comer en casa y, menos aún, casero. 
El hummus es uno de los aperitivos con los que más he triunfado últimamente. Te traigo la receta perfecta para que lo pruebes en casa y sorprendas a tus amigos con ella

Espero que os haya gustado. Es una de mis recetas favoritas y el típico aperitivo que siempre tomo cuando voy a un bar o restaurante donde sé que lo sirven. Si tenéis alguna duda, problema, sugerencia o comentario, estaré encantado de leerlas. Podéis hacerlo por email, por las redes sociales o por medio de los comentarios aquí, en el blog. ¡Espero que la probéis en casa!
Dificultad: Fácil
Horneado: 10 minutos (pan de pita)
Tiempo: 10 (aprox)
Temporada: Invierno, Navidad
Raciones: 12 personas
Etiquetas: Aperitivo
Trotamundos: Asia, Africa
- Comenzamos con el pan de pita. Ponemos en un cuenco amplio la harina, la sal, el azúcar y el aceite de oliva virgen extra. Mezclamos todo bien.
- Disolvemos la levadura en el agua templada y lo añadimos a la mezcla anterior.
- Amasamos durante unos diez minutos, más o menos o hasta que veamos que tenemos una masa lisa y homogénea.
- Cortamos porciones de masa de unos 80 gramos. Les damos forma de bola. Nos saldrán unas 10 bolas, más o menos.
- Colocamos las bolas en una bandeja que tapamos con un paño húmedo. Dejamos reposar unos 45 minutos o hasta que doblen su volumen en un lugar sin corrientes (como dentro del horno, por ejemplo).
- Precalentamos el horno a 220 o 250ºC con la bandeja dónde vamos a hornear el pan dentro (¡tenéis que sacar las bolas si las habéis dejado dentro!).
- Mientras, enharinamos ligeramente la encimera, y con el rodillo aplanamos cada bola.
- Ponemos las bolas amasadas en la bandeja. No pongáis todas a la vez y meterlas en dos tandas, por ejemplo
- Horneamos entre 8 y 10 minutos. Las bolas se hinchan y eso significa que habrá dos capas.
- Sacamos del horno y mantenemos calientes tapados con un paño. Si se os enfrían, podéis calentarlos un poco en el microondas o en el tostador.


Si no encuentras tahina, puedes hacerla en casa: ponemos 50 gramos de sésamo tostado en el vaso de la batidora y añadimos un poco de agua y una pizca de sal. Batimos hasta conseguir una pasta homogénea. Si veis que es demasiado espesa podéis añadir un poco más de agua... y al contrario, un poco más de sésamo tostado. Tiene que ser una pasta, no tiene que estar líquida, ¡aviso!
El sésamo de la tahini tiene que ser tostado, ¡importante! Si no lo tienes así, puedes tostarlo ligeramente en una sartén, con cuidado, ¡se quema fácilmente!
Los garbanzos puedes comprarlos ya cocidos o cocerlos en casa.
Es importante que la bandeja del horno esté caliente antes de colocar la masa para hornear, por eso debéis meterla cuando empecéis a precalentar el horno.