Hummus libanés casero, una receta simple para cualquiera

El hummus, del árabe “garbanzo”, es un plato muy propio de la cocina de distintos países de Oriente, que se realiza eminentemente a base de garbanzos cocidos, jugo de limón, pasta de sésamo (asimismo llamada tahine, tahina o bien tahini) aceite y alguna condimenta, como el comino. Es un plato que se acostumbra a proporcionar frío, o bien a temperatura entorno, acompañado de pan de pita y distintas verduras cortadas en pedazos.
 

 

Ingredientes

 
Para cuatro personas:
 
Garbanzos secos – doscientos setenta y cinco gramos
 
Dientes de ajo – dos unidades
 
Aceite de oliva – dos cucharadas grandes
 
Tahini o bien pasta de sésamo – tres cucharadas grandes
 
Jugo de limón – 1/2 limòn
 
Sal – al gusto
 
Pimentón colorado – para espolvorear
 
Comino – 1 cucharada pequeña
 
Caldo de cocción de los garbanzos – doscientos mililitros


 

Elaboración

 
La noche anterior a la preparación de nuestro hummus, ponemos en remojo los garbanzos con rebosante agua.
 
Pasadas, por lo menos, unas ocho horas, escurrimos el agua a los garbanzos. Los ponemos en una olla, cubrimos nuevamente con agua, y cocemos hasta el momento en que estén tiernos. En una olla pueden tardan en torno a los cuarenta minutos, en una olla veloz van a poder estar en unos diez-doce minutos (en dependencia del género de olla y de la pluralidad de garbanzo empleada).
 
Cuando tengamos  los garbanzos cocidos, los retiramos de la olla y los ponemos en un escurridor. Vamos a guardar, cuando menos, doscientos mililitros del agua de cocción (caldo).
 
Pelamos y cortamos los ajos en pedazos. Los agregamos al cuenco donde tenemos los garbanzos.
 
Con la ayuda de la batidora eléctrica, empezamos a desmenuzar los garbanzos. Vamos agregando, poquito a poco, el caldo hasta conseguir una pasta con textura mantecosa. Si no es preciso, no hay que agregar todo el líquido. Ya antes de terminar con todo el caldo, agregamos el jugo de limón y volvemos a batir.
 
Agregamos más caldo si la masa es demasiado seca. Vamos a prestar atención a que no hayan quedado pedazos de garbanzo sin desmenuzar.
 
Ahora, agregamos la sal, el comino molido y la pasta de sésamo o bien tahine. Mezclamos con la ayuda de una espátula a fin de que todos y cada uno de los ingredientes se integren formando una pasta homogénea. Finalmente, agregamos el aceite de oliva y volvemos a entremezclar.
 
Si lo queremos, podemos refrigerar nuestro hummus a lo largo de dos horas ya antes de consumirlo, o bien podemos consumirlo recién terminado.
 
Si lo queremos, podemos espolvorear un tanto de pimentón dulce por encima ya antes de administrar.
 
Servimos acompañado de unas tostadas de pan, o bien del tradicional pan de pita, y de unos pedazos de verdura fresca variada cortada en pedazos, como puede ser; calabacín, brócoli, zanahoria, hojas de endibia.


 

Anotaciones y consejos

 
Este puré de garbanzos soporta múltiples días refrigerado, con lo que no debéis temer preparar un tanto más, de esta forma, vais a tener a mano un espléndido tentempié.
 
En contraste a nuestra receta de falafel caseros con garbanzos, en los que los garbanzos no se cuecen, en la preparación del humus sí que hay que cocerlos hasta el momento en que estén tiernos.