Colocar los garbanzos, el tahín el zumo de limón, el diente de ajo pelado y troceado y sal al gusto en el vaso de la batidora, con un buen chorro de aceite y triturar.
Seguir añadiendo aceite y triturando, hasta que adquiera la consistencia cremosa deseada, como una mahonesa espesa.
Servir con un chorro de aceite por encima, pimienta y pimentón.
Más sencillo, imposible! Y nos puede solucionar desde un entrante, hasta como acompañamiento de pollo o pescado a la plancha, o un desayuno o merienda untado en una tostada de pan. A mí personalmente, me gusta notar el sabor del limón, podéis poner sólo unas gotas en caso contrario. En cuanto al pimentón, también al gusto, puede ser cayena si os va el picante.