El último encargo a mi amiga Nuria, fue una pata de jamón de cerdo. Como la pieza era enorme, me la partió por la mitad y la congelé porque al comprarla después de Navidad, no tenía pensado hacerla, ya que con los cenas y comidas navideñas y de fin de año ya tenía los menús preparados. Así que, se quedó en un rincón de mi congelador, hasta que el sábado me acordé que la tenía y me puse a pensar cómo hacerla.
La verdad que es fácil, creo que cualquier condimento es genial para hacerlo y para ello me fui al rincón de mis especias, a seleccionar cuál podría poner y el resultado fue espectacular y además se aromatizó mi cocina, de manera muy agradable. Por cierto, los tiempos de horno ya sabéis que son aproximados, porque cada uno es distinto y yo pongo los del mío.
Ingredientes (4-5 personas):
Media pata de jamón de cerdo aceite de oliva un vaso de vino tinto sal pimienta negra canela en polvo tomillo hierbas provenzales un vaso de agua
Preparación:
1.- Precalentamos el horno a 200º. 2.- Mientras preparamos el jamón, en una bandeja de horno (yo lo puse encima de una hoja de hornear de silicona, ya me he acostumbrado) 3.- Primero lo limpiamos, quitando el exceso de piel grasa que veamos (a nuestro gusto quitaremos más o menos). También le haremos algunos cortes, para que se cocine bien,
4.- Luego salpimentamos y embadurnamos de aceite toda la pieza.
5.- Ahora espolvoreamos de canela primero, y después de tomillo y de hierbas provenzales.
6.- Lo regamos con el vino y el agua y lo metemos al horno a 200, de 40 a 60 minutos, solo por abajo.
7.- Pasado el tiempo lo sacamos del horno y emplatamos. Esta vez le puse de guarnición lo que tenía por la nevera: unos tomates secos, unas alcachofas y unas patatas fritas.