¿Cuántas veces abres la nevera y ves ese paquete de jamón sin saber muy bien qué hacer con él más allá del sándwich de siempre? Pues déjame decirte que estás perdiendo una oportunidad de oro. Este embutido cocido es mucho más versátil de lo que parece y te puede sacudir la cocina de maneras que ni te imaginas.
Lo bueno es que no necesitas ser un experto en la cocina para usarlo. Va con prácticamente todo: en aperitivos, platos principales, rellenos, pasteles salados... y la mayoría de estas recetas las tienes lista en menos de lo que tarda en hervir el agua. Es un ingrediente que siempre funciona.
Aquí te traigo un recorrido por las mejores formas de cocinar con él, desde lo más clásico hasta combinaciones que te sorprenderán. Todas son fáciles, todas son deliciosas, y todas merecen un hueco en tu próxima comida.
Aquí verás cómo preparar unos rollitos rellenos que parecen complicados pero son lo más sencillo del mundo. Perfectos como tapa o entrada para sorprender sin esfuerzo.

Un repaso por esta receta jugosa y ligera que saca todo el partido a estos ingredientes. Gratinada al horno, queda esponjosa por dentro y crujiente en la superficie.

Reutiliza ese pan que se te queda duro y convierte los sobras en un plato elegante y contundente. Ideal para comer algo especial sin complicaciones.
La combinación de estos ingredientes te dará una quesadilla con carácter, crujiente por fuera y tierna por dentro. Acompáñala de una ensalada y tienes cena resuelta.

Todo lo que necesitas saber sobre cómo convertir una masa de croissants en algo salado y apetecible. Tostados al horno, quedan con una textura simplemente adictiva.
Te sorprenderá esta combinación dulce-salada en formato individual. Son perfectos para llevar al trabajo o servir en una mesa de quesos y embutidos.

Enrolladas en hojaldre y horneadas hasta dorarse, estas caracolas son una de esas formas que hace que los invitados piensen que te has pasado horas en la cocina. Spoiler: no es así.
Una versión ligera del clásico italiano donde este embutido toma protagonismo. Es el tipo de plato que lleva bien los recalentados, así que perfecto para hacer de una vez y comer varios días.

Ya ves que el jamón no tiene por qué ser solo para picar o meter en un bocadillo. Con estas recetas vas a sacarle mucho más partido y descubrirás que es uno de esos ingredientes que siempre tiene algo nuevo que enseñarte. La próxima vez que lo veas en la nevera, vas a saber exactamente qué hacer con él.