Esta semana os traigo otra receta de pollo, también muy sencilla y rica. El pollo da mucho juego en la cocina y podemos hacer infinidades de recetas, además es una carne que gusta a todos y como veréis es un plato muy sencillo y que se hace rápido y con pocos ingredientes.
Este es un plato perfecto para hacerlo de un día para otro y acompañándolo de unas patatas fritas a cuadraditos, de arroz cocido o de verduras, nos queda un plato completo.
Os gustará esta salsita, yo hacía tiempo que no lo hacía, siempre le pongo vino blanco, así quise cambiar un poco la receta y el resultado fue genial, nos gustó mucho.
Esta receta lleva un buen vaso de vino, aunque lleva alcohol, no hay ningún problema pues el alcohol se evapora y no hay ningún peligro.
Sal pimentamos los jamoncitos en una cazuela con 2-3 cucharadas de aceite doramos a fuego medio alto el pollo.
Cuando le damos la vuelta para que se termine de dorar, echamos la cebolla picada y dejamos que se dore la cebolla y el pollo.
Lo dejamos cocer, entre 30 y 40 minutos, a mitad de la cocción si vemos que está muy fuerte y espesa la salsa le ponemos un vasito de agua, probaremos de sal.