Cuando estuve en Cantabria me traje un paquete de judías verdinas, es una legumbre que se cultiva en el Norte de España y es considerada como una delicatessen. Su piel es muy fina y si la cocinas bien su carne es muy blanda y suave. El paquete que compré lo dividí para dos veces y las primeras las hice con bacalao y estaban muy buenas y la segunda vez las hice con codorniz que es la receta que os traigo hoy aquí. La verdad es que tanto de una manera como de otra me encantaron y no sabría con cuál quedarme. Cada receta tiene un toque diferente.
Ingredientes: 300 gr de verdinas 2 codornices 1 puerro muy picado 1/2 cebolla dulce muy picado 1 zanahoria muy picada 3 ajos muy picados 1.5 litros de caldo de pollo 150 ml de vino blanco 1 hoja de laurel 1/2 cucharadita de pimentón dulce o picante (como os guste) Pimienta en grano y molida Tomillo azafrán (opcional) aceite de oliva virgen sal Preparación: En un bol grande ponemos en día anterior las verdinas a remojo. En una olla echamos un chorro generoso de aceite a fuego medio. Sofreímos el ajo y antes de que empiece a ponerse marroncito agregamos el puerro y la cebolla. Cuando la cebolla esté pochada echamos la zanahoria y removemos bien. Cuando la zanahoria empiece a cambiar de color ponemos el pimentón, los granos de pimienta y molida al gusto, un poco de tomillo (a mi me gusta que quede bastante especiado, si lo queréis más suave echadle menos especias), laurel y azafrán. Ponemos el vino y dejamos que reduzca unos minutos y echamos las verdinas. Agregamos el caldo de pollo y cuando empiece a hervir bajamos el fuego y dejamos hervir 1h 30 minutos a fuego lento. Mientras, en una plancha a fuego medio hacemos las codornices por ambos lados hasta que estén tostadas. Cuando las verdinas lleven 1h30 minutos hirviendo agregamos las codornices y dejamos hervir otros 30 minutos. Dejamos reposar el guiso un ratito antes de servir pero sin que llegue a enfriarse. Espero que os guste!