
¡Hola! ¿Cómo están? Soy Cleme. La receta de hoy me tiene muy ilusionada y también contenta porque ha sido un logro después de varios intentos.
Si bien la Kombucha es una bebida que está bastante de moda, aun hay muchas personas que no se atreven a hacerla en casa, porque creen que es muy complicado, pero la verdad es que no es difícil, sin embargo debo advertirles: lo que más se necesita es paciencia.
Si no sabes qué es la Kombucha, te cuento brevemente: es una bebida fermentada hecha en base a té endulzado, que se fermenta con un hongo llamado Scoby. Su popularidad se debe principalmente a sus beneficios para la salud, ya que tiene propiedades probióticas. Además, se puede saborizar con distintas frutas y/o hierbas y con la segunda fermentación se logra gasificar, lo que hace que sea una bebida muy grata para beber y refrescarse.
Pero bueno, yo no soy una experta en el tema nutricional, y lo que haré a continuación será explicarte mi receta para prepararla, la que me ha funcionado y que está más que aprobada en mi casa. Lo importante aquí es ser perseverante pues no hay una receta única, sino un método que se va aprendiendo con ensayo y error. Un factor muy importante para obtener una kombucha es, además del tiempo, la temperatura ambiente, lo cual influirá mucho en la cantidad de días que tu bebida pueda estar fermentando. Así que la receta de a continuación úsala más como guía y no como una pauta por cumplir al pie de la letra.
Considera que esta receta la he hecho en noviembre, mes primaveral en el hemisferio sur y muy cerca del verano, por lo tanto si estás en el hemisferio norte, o ves esta receta en otoño/invierno, es muy probable que requieras más tiempo para la primera y segunda fermentación. ¿Cómo saber cuántos días son? ¡Simplemente debes ir probando!
La receta que te doy dependerá también de la cantidad que quieras hacer, considerando las botellas que tengas. En cuanto al azúcar, si bien aportará dulzor, también es parte del alimento del Scoby, por lo tanto no queda dulce con la cantidad que ocupo. Como ya he dicho antes, tu tarea será probar hasta obtener tu propia método.
Ingredientes: (para 6 botellas de 500 cc.)
- 1 Scoby (Puedes conseguirlo en tiendas especializadas o de algún/a amigo/a que haga kombucha en casa)
-3 bolsitas de té negro, infusionadas en 500 ml. de agua caliente.
-1/3 taza de azúcar (puede ser azúcar moreno o panela)
-2.5 lts. de agua purificada (no sirve la de la llave/grifo, ya que el cloro que contiene impide la colonización de las bacterias buenas que fermentarán la bebida).
-Zumo de fruta (opcional)
Implementos esenciales:
-Botellas con tapa hermética de clip, son ideales ya que pueden reutilizarse (yo usé 6 botellas de 500 cc. que he reutilizado de unas cervezas de marca chilena. He visto varias marcas que tienen este tipo de botellas y conviene bastante ya que el tamaño es preciso y son de muy buena calidad.)
-Frasco grande de vidrio
Preparación:
Paso 1: Mezclar los ingredientes para la primera fermentación
Infusionar el té, agregar el azúcar, revolver y dejar entibiar.
En un frasco grande de vidrio, añadir el agua purificada y posteriormente, el té ya infusionado. Incorporar el Scoby, más unos 250 ml. del líquido activador (que no es más que la misma kombucha que preparamos anteriormente y donde guardamos el Scoby para mantenerlo).
¡Espero que te haya gustado esta receta y que te animes a prepararla en casa!
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