
Elaboración:
Mezclamos todos los ingredientes del adobo. Frotamos bien el pollo con ello. Hacemos algunas incisiones y procuramos que el adobo quede bien impregnado. Lo metemos al frigorífico durante al menos 1 hora.
Pasado este tiempo encendemos el horno a 180º si es de ventilador. Masajeamos un poco el pollo con un poquito de aceite y lo colocamos en una bandeja de horno. Metemos al horno y horneamos de 30 a 40 minutos o hasta que esté hecho. Se puede pinchar y si los jugos no salen rosas está ya hecho, en caso contrario dejar un poquito más. Sacamos del horno y dejamos reposar 5 minutos.
Mientras ponemos las 3 cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente echamos la cebolla, freímos alrededor de 5 minutos o hasta que se dore, sin quemarse. Añadimos el ajo, el jengibre y el chile. Removemos 1 minuto. Añadimos el tomate y cocinamos hasta que esté blando, unos 3 minutos.Añadimos el comino y el cilantro, la cúrcuma, las guindillas y un poquito de sal, dándolo vueltas continuamente. Vertemos el jugo de coco y lo llevamos a ebullición. Bajamos un poco el fuego moviéndolo hasta que la salsa espese un poco. Ahora metemos el pollo en la salsa, para que se caliente todo junto.
Retiramos y servimos decoramos con la lima y el cilantro fresco y acompañamos de arroz blanco.