¿Qué os parece si empezamos el lunes con una nueva receta? Hoy os traigo una ensalada sencilla y fácil de elaborar, perfecta para cualquier momento del día. Este mes hemos abusado bastante del embutido que nos han traído mis padres del pueblo y por eso, hemos decidido ponernos a raya y cuidar un poquito la línea.
Nos encantan las ensaladas de todo tipo y solemos comerlas varias veces a la semana, sobre todo al mediodia. Así que hoy os traigo una ensalada variada de un sabor espectacular. ¿Queréis saber más? Pues seguirme!

Paso 1: Mezclamos en un bol la rúcula con los diferentes tipos de lechugas previamente lavadas. Seguidamente, añadimos un puñado de picatostes.
Paso 2: Lavamos la manzana, la cortamos en cuatro partes y le retiramos el corazón. A continuación, cortamos con cuidado finas láminas y las colocamos en el bol.
Paso 3: Más tarde, pelamos, lavamos y cortamos la cebolla morada en finos aros. Ésta tiene un sabor más suave que la blanca y aporta un color espectacular a nuestros platos. También la añadimos a nuestra ensalada.
Paso 4: Por último, cortamos finas láminas de queso parmesano y lo colocamos en la superficie de la ensalada.
Paso 5: Para acabar, preparamos la vinagreta de miel. Añadimos en un cuenco 8 cucharadas soperas de aceite de oliva, 4 de vinagre de Módena, 1 de miel, un poco de sal y pimienta y removemos hasta conseguir una salsa homogénea. Finalmente con la ayuda de una cucharita bañamos la ensalada y listo.