
El árbol en el que nace esta fruta es el peral. El tronco es gris, de aspecto grueso y la corteza está cubierta de grietas. Destaca su gran resistencia a las sequías.
En los climas templados y húmedos, la pera encuentra el ambiente propicio para su desarrollo. Lo ideal para ello es que las heladas lleguen en época tardía y que, durante la estación estival, la temperatura no ascienda en exceso.
Su forma dependerá de la variedad. Según el tipo, la pera es más o menos alargada o redonda. Precisamente su forma característica define una variedad de tomates: los de pera.
La variedad cromática del fruto contempla el amarillo, el verde, el pardo e, incluso, aunque es menos frecuente en España, el rojo.
Es muy baja en calorías y contiene gran cantidad de fribra, por lo que es muy recomendable para las dietas de adelgazamiento.
Su contenido en agua es bastante elevado: unos 82,3 gramos de agua por cada 100 de pera. Además, es rica en en potasio, es diurética y astringente, lo que la convierte en una pieza de fruta indicada en casos de diarrea (para mantener la hidratación), retención de líquidos e hipertensión.
Posee, también, gran variedad de vitaminas, destacando la B y la C.
Existen tantas variedades de peras que se puede consumir este fruto durante todo el año.
'Limonera': de color amarillo y puntos negros. Es gruesa, algo irregular y de sabor jugoso y azucarado. Es recolectada en los meses de julio y agosto.
'Blanquilla': también llamada 'Blanca de Aranjuez'. Su piel es muy fina, brillante y de color verde. Su pulpa es blanca y de sabor muy agradable.
'De San Juan': denominada así porque alcanza su máximo esplendor en torno a la festividad de ese Santo. Es de tamaño pequeño y con la carne dura.
Otras: la 'Batrlett', la estrella de enlatados; la 'Anjou'; de abundante jugo e ideal para su consumo fresco; la 'Bosc'; muy aromática e indicada para la cocina; y la 'Comice'; la más dulce de todas.
Es importante que las manipulemos con cuidado puesto que hay especies de carne blanda en las que pueden abrirse grietas debido a los golpes.
Para una mejor conservación es conveniente no mantenerlas en un ambiente de frío demasiado intenso. Además, siempre se lavarán bien antes de consumirlas con piel.
Tradicionalmente se ha consumido sóla, con piel o sin ella, pero su uso gastronómico va más allá: es común en macedonias o en forma de compota y mermelada. También esta presente en algunas tartas y pasteles, es la protagonista de algunos postres y adereza salsas e, incluso, algunas carnes.
El cultivo de esta fruta es muy antiguo: arranca del primer-segundo milenio antes de Cristo.
La palabra 'pera' tiene muchos significados. Por ejemplo, se solía denominar así al llamador de timbre o interruptor de luz que tenía forma parecida a una pera. Además, en diminutivo 'perilla' denota la porción de pelo que se deja crecer en la barbilla.
La perada es una bebida similar a la sidra de origen normando que se obtiene de la destilación de la pera.
Fuentes de información: Facilisimo.com; Wikipedia.org y Botanical-online.com