Como ya os decía hace unos meses aquí, parece que le tenemos manía a las patatas. Pero el problema no es con la patata en sí, sino la manera en que la cocinamos. Y lo mismo pasa con otros alimentos, como el huevo.
Y precisamente de esta última forma es como os voy a enseñar hoy a receta, que no es más que la tradicional de huevos con patatas, pero un poquito mas saludable, ya que en lugar de fritos, el huevo es a la plancha y las patatas al horno. Y os aseguro que este plato no tiene nada que envidiar al de toda la vida.
Para una ración necesitamos:
Lo que más tarda en cocinarse son las patatas, por lo que es lo primero que preparo. Precaliento el horno a 180º y mientras, lavo, pelo y corto las patatas en láminas. Coloco un papel vegetal en la bandeja del horno y pongo un poco de aceite. Después pongo las patatas sobre el papel, pongo un poco mas de aceite, sal rosa del Himalaya y a veces tomillo. No suelo controlar el tiempo, así que las dejo hasta que se empiezan a dorar. Entonces las saco parase que enfríen y preparo el huevo.
Para ello utilizo una sartén antiadherente y pongo otro poco de aceite (cada pulverización de 1 segundo son unas 14 calorías) y espero a que esté bien caliente. Entonces echo el huevo, y sobre la sartén unas gotitas de agua y lo tapo para que con el vapor se haga también por arriba. Cuando la yema está a mi gusto, pongo una pizca de sal y otra de pimentón y listo.
Lo suelo acompañar de verdura o de pimientos asados y es una de mis cenas favoritas. Lo mejor es que según la aplicación My Fitness Pal, sólo tiene una 250 calorías.