La tentación de Jansson es un plato típico de la cocina sueca, es un gratinado a base de patatas, cebollas y anchoas, ellos lo toman como tentempié o entrante pero yo lo he tomado como guarnición para un plato de pescado.

Ingredientes para cuatro personas:
Utensilios:
Elaboración:
Precalienta el horno a 220ºC sin aire o a 200ºC. con aire.
Pela las patatas y córtala en bastoncitos finos, como para patatas paja.
Coloca las patatas en un recipiente hondo cubiertas de agua fría, remuévelas, tira el agua y sécalas con un paño limpio de algodón. Hacemos esto para eliminar el almidón de las patatas.
A continuación pela y pica las cebollas en plumas.
Rehoga las cebollas en una sartén amplia con la media cucharadita de sal fina y una cucharada colmada de mantequilla, hasta que estén transparentes.
Unta un molde que pueda ir al horno con otra de las cucharadas de mantequilla.
Llena el molde con la mitad de las patatas.
Coloca encima las cebollas “pochadas” y las anchoas; Reserva el aceite de las latas.
Cubre el conjunto con el resto de las patatas.
Vierte por encima el aceite de las anchoas y la nata líquida.
Espolvorea con las tres cucharadas de pan rallado, bien repartidos por toda la superficie y termina con la otra cucharada de mantequilla cortada en trocitos.
Coloca el molde en la guía más baja del horno y hornéalo de 50 a 60 minutos.
¡OJO! ¡Pon sólo un poco de sal a las cebollas! el resto de la sal las aporta las anchoas.
Yo las serví acompañadas de unos filetes de pez espada asados con guindilla y limón y unas cervezas bien frías.
Si te sobran puedes guardarlas en el frigorífico bien tapadas y el día que te las vayas a comer caliéntalas en el microondas rociadas con un poco de leche.
Están buenísimas!!!!!!
Desgraciados los hombres que tienen todas las ideas claras.





