Este plato son finas láminas de calabacín con cositas ricas como el tomate y los piñones y con otras cositas más ricas aun como son el aceite de trufa y el queso. Supongo que a estas alturas ya sabréis mis gustos culinarios ;)
El calabacín al estar crudo nos queda con una textura crujiente, por eso tenemos que cortarlo en laminas finisiiiimas para que sea fácil de comer. También influye mucho el tamaño de la hortaliza. Cuanto más gordo sea mas duro estará, así que buscar uno lo mas fino y tierno posible.
Ingredientes:
-1 calabacín
-1 tomate
-Aceite de oliva virgen extra
-Vinagre de Módena
-Sal y pimienta
-Piñones
-Lascas de queso curado
-Aceite de trufa
Elaboración:
-Rallamos el tomate. Mezclamos con un chorrito de aceite, otro chorrito de vinagre, la sal y la pimienta.
Pasamos las rodajas de calabacín por la mezcla y vamos colocándolas en el plato.
-En una sartén con una gota de aceite tostamos los piñones.
Los distribuimos sobre el calabacín al igual que el queso con el que haremos lascas con un pelador.
-Rociamos con el aceite de trufa