
¡Las recetas no sirven, a menos que utilices tu corazón en ellas!
Dylan Jones (escritor y periodista).
Es Domingo, por la ventana entra el amanecer con timidez, pintando la biblioteca de un color grisáceo. Un cielo encapotado nos abraza avisándonos de que el verano va camino de llegar a su fin.
Septiembre me invita a no salir, a quedarme en casa, a desear estar tranquila, a pensar en difrutar de una plácida mañana, relajada, sin prisas. Aún los aromas del café impregnan todas las estancias, subiendo y bajando por las escaleras, llenando el salón y ya pienso en cocinar.
Hoy, a mediados de Septiembre, sueño con volver a mi cocina virtual, a escribir con calma en mi “rincón” tras más de seis meses; anhelo volver a ése hueco donde me inspiro sentada frente a mi marido y no sola en mi sala de estar y lo digo en voz alta..y él cumple mis deseos, hace los cambios mientras yo sigo la rutina de cada mañana.
Enciendo la lámpara de sal y dirijo mis pasos hacia el acuario a darle de comer a mis peces. El más astuto me observa, va a su esquina por donde sabe que llegará su desayuno, nervioso salta a la superficie, persigue a los demás impidiendo que se acerquen hasta que van cayendo los primeros copos y los engulle con avidez.yo me rio y parece que me reconoce, se tranquiliza dejándose rodear por los demás.
Mientras en la fuente de un estante cercano que discurre el agua iluminada por una pequeña e intensa luz. Las gotas van tintineando en los chinorros que me traje del rebalaje como si de una música celestial se tratara.
De fondo, suavemente suenan viejas canciones que llenan mi alma: Sade, Whitney Houston, Roberta Flack, Santana, Francisco Cespedes..
Abro la ventana que comunica mi cocina con el salón principal, abro la puerta de mi patio, el canto de los mirlos y los gorriones se unen al son de la música. De fondo, el estridente ladrido del bichón maltés de mis vecinos rompe la magia.
La corriente de aire me trae el olor a jazmines, a albahaca, tomillo y romero mientras enciendo los fogones; comienzo a cocinar, feliz, tranquila, relajada voy preparando todo lo necesario dejando volar mi imaginación; pongo mi corazón en cada detalle, en cada plato, en cada receta.
Hoy, Domingo, mediados de Septiembre, les animo a cocinar, algo no demasiado complicado, fácil de preparar y que segura disfrutarán sus comensales.Unos langostinos con salsa teriyaki que publico desde "Mi Rincón", donde vuelvo a publicar y retomo mi añorada rutina de mi cocina virtual.
