
Aunque no son exclusivas para el uso de la repostería, las que más se emplean son las que el experto denomina ¿especias o condimentos dulces¿, de las cuales, destacan la canela, la vainilla, el anís, el clavo, el cardamomo, el azafrán y la nuez moscada. Cada una de ellas tiene una textura, color y olor diferente de las demás y la elección de una en lugar de otra varía el resultado final de una receta.


¿La repostería sin la vainilla sería como la comida sin sal¿, afirma tajantemente el especialista. Esta especia proviene del otro lado del charco, de México, aunque la exótica isla de Madagascar quizás sea más reconocida por ella. La podemos adquirir, como la canela, en rama o molida, aunque existen otros productos asociados como los extractos o aromas. El experto asegura que se puede usar ¿fácilmente para todo¿, destacando ¿las elaboraciones con chocolate, la fruta, la crema, galletas, bizcochos...¿ y un largo etcétera.


El clavo recibe este nombre porque tiene la forma de este utensilio de bricolaje. Proviene de la paradisíaca Indonesia y podemos usarlo en grano o molido: en el primer formato, ¿se utiliza para cocciones de frutas y verduras¿, señala el experto, mientras que en el segundo, ¿es empleado en repostería en todo tipo de elaboraciones de pastas o bizcochos¿. Su sabor es dulce e intenso y por sus aroma también se emplea para dar un toque diferente a ponches e, incluso, para hacer ambientadores caseros.


En nuestro país no estamos muy acostumbrados a usar el azafrán en repostería, ¿aunque en otros países se ha utilizado siempre¿, aclara el especialista. Esto se debe a que tiene un sabor muy peculiar, tan complejo, ¿que casi anestesia la boca¿, explica. Destaca por el color que proporciona y, por ello, es apto para introducirlo como ingredientes en algunos helados, chocolates, cremas o mousses.
Por último, el sabor cítrico de la nuez moscada, más usada en nuestro caso en determinadas salsas como la bechamel, la hace especialmente atractiva para la elaboración de masas o cremas. Pero, ¿se utiliza, sobre todo, en combinación con otras especias¿, pero casi nunca sola para postres. Una pequeña aportación es la de esta especia al mundo dulce, pero igual de importante que las otras, que dotan de un sabor excepcional a las recetas que elaboramos para deleitar y endulzar nuestro paladar.