Santa Teresa es una de las empresas más antiguas de Ávila, tiene una historia de más de 150 años en nuestra provincia y ciudad, ha resistido el paso del tiempo estoicamente, superando baches y momentos críticos que han dado lugar a la empresa que hoy conocemos. No hay abulense que no conozca las auténticas yemas de Santa Teresa y que no las haya comprado al menos una vez para regalar, para comer en casa o para llevar de regalo fuera de nuestra provincia. Es un producto tan especial y maravilloso que te hace suspirar.
La historia de esta centenaria empresa es peculiar y magnífica, a día de hoy pocas empresas en España que daten del s. XIX que han conseguido llegar hasta nuestros días.
Su Historia.-
En 1860 nace en la ciudad de Ávila La Dulce Avilesa, una pequeña confitería artesana que, con el tiempo, pasó a denominarse La Flor de Castilla. Este pequeño negocio familiar comenzó a fabricar y a comercializar las auténticas y originales Yemas de Santa Teresa. La receta de este emblemático dulce se ha transmitido de forma idéntica de padres a hijos durante más de 150 años.
A finales de los años ochenta, cuando la tercera generación familiar se hacía cargo de la Flor de Castilla, la confitería pasó por un momento crítico en su gestión económica y patrimonial. Fué cuando Julian Gil Navarro, actual presidente de Santa Teresa y amigo de la familia fundadora, deicidió abandonar su actividad profesional implicándose personal y económicamente en el "rescate" de la centenaria compañía, reflotando el 100% el negocio. En 1989 la empresa tomó un nuevo rumbo que sentó las bases de la compañía en la que hoy se han convertido. Para ello el primer paso fué la ampliación de la gama de productos, incorporando carne de membrillo de alta calidad a su oferta. Esta primera apuesta, el Membrillo Santa Teresa, es hoy en día uno de los productos más apreciados en todo el territorio nacional. Este éxito ha liderado la creación de una amplia variedad de productos como los gazpachos, cremas, huevo hilado, mermeladas, dulces y una variada línea de preparados.
Las Yemas de Santa Teresa.-
Las Yemas de Santa Teresa es el producto de repostería más identificador y popular de la provincia de Ávila y está fuertemente ligado a la gastronomía y la oferta turística de la cuidad, habiéndose convertido en el dulce típico de la zona. Las auténticas y originales Yemas de Santa Teresa tienen su origen en 1860 cuando D. Isabelo Sánchez, el fundador de la pastelería La Dulce Avilesa, las creó, denominándolas asi en honor a Santa Teresa de Jesús (patrona de la ciudad). La Dulce Avilesa es a día de hoy La Flor de Castilla, y en su obrador se siguen elaborando a diario y artesanalmente las auténticas Yemas de Santa Teresa.
En el mapa que aparece más abajo, es el primer mapa gastronómico de los productos mas notorios en la península ibérica del s.XX. Vemos que las Yemas de Santa Teresa, son la única marca que se citaba entonces y es prácticamente el único producto que ha llegado a nuestros días con aumentada notoriedad casi 100 años después. Dicho mapa, muestra además, la conexión de las Yemas de Santa Teresa con la ciudad de Ávila, reconociendo así a este dulce como embajador de Ávila en el mundo gastronómico.
