3 recetas absolutamente deliciosas hechas con miel
Esta semana nos hemos propuesto hacer las tres mejores recetas con miel. Recetas bastante fáciles. A veces no es necesario comerse la cabeza. Las recetas más simples suelen ser las mejores.
Una de las cuestiones principales a la hora de hacer postres y que a veces se nos olvida es elegir materias primas de calidad. Es evidente que utilizar ingredientes de buena calidad influirá positivamente en el resultado final de nuestras creaciones. Por eso hemos querido usar miel de melque, uno de los productos que encontrarás en nuestra tienda online ¿La conocías? Melque es una empresa familiar de artesanos apicultores que elaboran una de las mejores mieles ecológicas de España. Tienen diferentes variedades y todas presumen del algún premio internacional. Si aún no las has probado, te recomendamos que lo hagas ya porque están deliciosas además de ser super saludables porque son mieles “crudas” no refinadas que conservan todas las propiedades. Ahora bien, veamos como se comporta esta miel a la hora de hacer postres ;)
El procedimiento es prácticamente igual al anterior. La única diferencia es a la hora de incluir el chocolate. Tenemos varios opciones. O bien cortamos el chocolate en pedacitos más pequeños y lo introducimos en la mezcla como si fueran chispas de chocolate o bien hacemos una cobertura. Para ello necesitamos nata de cocinar y chocolate. Calentamos la nata en el microondas y depués introducimos el chocolate. Con el propio calor residual de la nata el chocolate se derretirá y podremos hacer nuestra “ganache de chocolate” para estas galletas.
También te recomendamos que cuando tengas hecha la masa, le envuelvas en papel film y le des forma cilíndrica. Déjalo reposar en el congelador mínimo media hora para poder darle forma a las galletas. Hornea 10 – 12 minutos a 200 grados.

Con la ayuda de un robot de cocina o unas varillas eléctricas cremamos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar. Cuando se hayan integrado bien ambos ingredientes, introducimos el huevo y seguimos batiendo. Después echamos la miel poco a poco. Por otro lado mezclamos los ingredientes secos (harina, jengibre y canela). Mezclamos todo y removemos bien. Ahora vamos a envolver dicha mezcla con papel film dandole forma de cilindro. La dejaremos reposar mínimo 30 minutos en el congelador. Cuando la mezcla de haya enfriado podremos manipularla para darle forma a nuestras galletas antes de introducirlas en el horno a 190-200 grados durante 10-12 minutos.

Cremar el azúcar y los huevos con la ayuda de unas varillas eléctricas hasta que espume y doble su volumen. En otro recipiente mezclamos la miel, el zumo de naranja, la ralladura y la esencia de vainilla. Vertemos sobre los huevos y el azúcar poco a poco y seguimos batiendo. Por otro lado mezclamos la levadura y la harina que posteriormente verteremos en la mezcla de los ingredientes líquidos previemente tamizada. Ponemos a precalentar el horno y dejamos la mezcla durante 15 minutos en la nevera. Después la introducimos en el horno durante 35 – 40 minutos a 200 grados. ¡Haz la prueba del palillo! Para esta receta hemos usado el típico molde molde rectangular.

