Lasaña de calabaza gratinada

La calabaza formada por agua casi en su totalidad, tiene un escaso aporte calorífico, lo que unido a su bajo contenido en azúcares la convierte en un alimento recomendable si se sigue una dieta de control de peso. la presencia destacable de fibra, contribuye a acentuar la sensación de saciedad a la vez que mejora el tránsito intestinal. La calabaza posee vitamina C en una cantidad importante, provitamina A, mucílagos (que protegen la mucosa del estómago) y minerales como el potasio y el fósforo.

En gastronomía se emplea tanto en recetas dulces como en saladas.



Ingredientes:

12 placas de lasaña

400 gr de calabaza pelada

un puerro

1/2 cebolla

una copita de vino blanco

100 gr de queso fresco de cabra

2 vasos de salsa bechamel (pincha aquí para ver la receta de la bechamel)

4 cucharadas de queso enmental rallado

aceite, nuez moscada

sal y pimienta

Preparación:

Precalentar el horno a 180 grados.

Cocer las placas de lasaña en una olla con agua hirviendo salada hasta que estén al dente. Escurrirlas y extenderlas sobre un trapo.


Pelar la cebolla y picarla.
Limpiar el puerro y cortarlo en trocitos pequeños.
Cortar la pulpa de calabaza también en dados pequeños.
Calentar un poco de aceite en una sartén y sofreír a fuego lento la cebolla y el puerro.



Incorporar la calabaza, salpimentar, espolvorear con una pizca de nuez moscada y verter el vino, dejando cocer durante unos diez minutos.

Agregar el queso desmenuzado y 2 cucharadas de bechamel y remover hasta que el queso esté fundido.



Disponer sobre una fuente refractaria 4 placas de lasaña. repartir encima un poco de relleno de calabaza, cubrir con otra lámina de pasta, añadir más relleno y terminar con la pasta. Verter la bechamel y espolvorear con el queso rallado. 





Hornear unos 15-20 minutos o hasta que se dore.
Con esta receta participo en el reto del mes de Agosto para Desafío en la Cocina