Una nueva receta con hojaldre, sencilla donde las haya, un dulce para el desayuno, la merienda o simplemente para tener por casa y darse un homenaje de vez en cuando, una idea que se vuelve irresistible si te cuento que se prepara en poco más de media hora.
A no ser que decidas hacer tú mism@ el hojaldre en casa, estos lacitos se preparan en un abrir y cerrar de ojos y no te haces una idea de lo riquísimos que están, son ideales para cuando tienes visita, una bandeja con los cafés y unos cuantos de estos lacitos y quedarás como una reina (o un rey). A continuación te explico cómo prepararlos, así que no tienes más que entrar en la cocina y ponerte el delantal.INGREDIENTES:
- 150 ml de agua (para el almíbar)MODO DE PREPARACIÓN:
Comenzamos preparando un almíbar.
Ponemos el agua y la miel en un cazo a fuego medio removiendo durante unos pocos minutos hasta que se disuelva. Dejamos reposar.
Precalentamos el horno.
Extendemos la masa de hojaldre y espolvoreamos por ambos lados con azúcar glas.
Colocamos entre un par de hojas de papel de horno y pasamos suavemente el rodillo por encima para alisarla con cuidado de que no pierda su forma rectangular.
Con un cortador de pizza dividimos la plancha de hojaldre en dos (por la parte más larga) para que nos queden dos trozos alargados (de 13.5 cm cada uno), luego cortamos cada trozo en 13 tiras (de 2,5 cm de ancho cada una).
Listos nuestros lacitos de hojaldre con miel, ahora comienza el momento contención para evitar comérselos todos de una sentada que luego ya se sabe, llegan los remordimientos (el que avisa no es traidor), pero es que están tan ricos ...