Os presento una leche vegetal hecha a base de avellanas
Es muy fácil y rápida de hacer
Solo tenéis que tener agua muy fría, avellanas por supuesto, y una procesadora o batidora
¡Vamos allá!

* 1 litro agua muy fría
* 100 grs de avellanas tostadas

En un cuenco ponemos las avellanas, cubrimos con agua y las dejamos toda la noche para que se activen sus propiedades y se hidraten.

Al día siguiente las escurrimos, desechando el agua.

Las ponemos en la procesadora o batidora.

Le añadimos el litro de agua muy fría.

Le damos marcha, triturando y parando la para dejar descansar la máquina.

Una vez triturada, pasar la mezcla por un tamiz de malla de algodón y escurrir muy bien.

Una vez acabado pasarlo por un embudo.
Y si queréis darle más sabor a la naranja, añadís azúcar blanco o moreno, o agave que es más sano.

¡Y listo!
Eso sí, a los más peques de menos de tres años no es recomendable darles leche de avellanas por las intolerancias o alergias.