Y termino la Semana Santa con otro postre tradicional de estas leche frita y empanadillas de leche frita. Un postre al que le tengo un cariño especial y que siempre me encanta preparar a mi familia y amigos. Un postre que me trae muchos recuerdos de cuando era niño. Así que no os podéis perder esta receta de las de antes, de las que con un poco de cariño quedan perfectas. ¡Disfrutad como yo de este recetón!

Hay recetas que con solo verlas (y ya no te digo probarlas) te transportan a tu infancia. En mi caso, la leche frita y empanadillas de leche frita es una de ellas. La familia de mi tío Javier aprovechaba cualquier celebración para hacernos disfrutar de uno de los postres que mejor le quedaban a su madre. Todavía hoy recuerdo esas amplias bandejas llenas de estos dulces y que con tantas ganas esperábamos a probar al final de las cenas. ¡Qué recuerdos!
Y puedo decir que tuve la suerte de ir a casa de María, la madre de mi tío, a aprender a hacerlas de primera mano, a hacerlas con ella, con sus medidas, con su manera de hacerlas. ¡Y esa receta que me llevo, para siempre! Y ahora la vuelvo a compartir con todos vosotros. Ya lo hice hace 8 años en este post, pero las fotos dejan mucho que desear, así que la comparto de nuevo para que podáis disfrutar de esta leche frita y empanadillas de leche frita al máximo.

Una de las recetas tradicionales con las que he crecido yq que no me apetece perder es sin duda esta de Leche frita y empanadillas de leche frita de la madre de mi tío Javier. Una de esas recetas que salen perfectas y que os transportarán a la infancia. ¡No os la perdáis!

Dificultad: Fácil
Horneado: Sin horno
Tiempo: 30 mins (aprox)
Temporada: Semana Santa
Raciones: 12 leches fritas y 12 empanadillas
Etiquetas: Etiqueta
Trotamundos: Europa
- Comenzamos haciendo la base de ambas recetas. En un cazo ponemos la leche con la corteza de limón, la vainilla y la rama de canela y llevamos a fuego medio-alto. Retiramos del fuego cuando esté a punto de hervir. Retiramos los aromatizantes.
- Añadimos el azúcar, volvemos a llevar al fuego y revolvemos bien para que no se pegue al fondo y se disuelva bien.
- Aparte, en un bol, mezclamos y disolvemos la maicena con un poco de leche que hemos calentado. Cuando esté bien mezclado, lo añadimos al resto de la leche revolvemos con una cuchara de madera o espátula. Cuando la masa coja el espesor que deseamos lo vertemos sobre una fuente rectangular con fondo. Yo he usado una fuente de 20x28 cms.
- Hay que dejar enfriar al menos ocho horas. Yo suelo hacer la masa por la noche y preparo la leche frita/empanadillas al día siguiente.


¡A disfrutar!
Podéis utilizar los aromatizantes que queráis para la leche.