
Jacobo Morcillo, comisario de policía y letrista aficionado, viajaba en 1946 en tren a Galicia. A través de la ventanilla del vagón de tercera y ya en tierras gallegas vio un hermoso ejemplar vacuno. De repente le llegó la inspiración y se apresuró a escribir en un simple papel: “Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera. Me da leche merengada. !Ay! Qué vaca tan salada. Tolón, tolón. Tolón, tolón”. Un exitazo. Seguro que los más veteranos recordaréis su melodía, obra del músico Fernando García Morcillo, pariente del anterior. Jacobo murió en octubre de 2004 habiendo escrito cantidad de letras de anuncios.
En mi infancia no tenía ni idea de qué era la leche merengada pero ahora el “tolón, tolón” me viene siempre a la memoria cuando debo decidir si tomar una horchata, una leche preparada o una leche merengada. Difícil elección porque todas estas bebidas me encantan. Hoy he optado por la merengada. Se distingue de la leche preparada porque la merengada lleva entre sus ingredientes claras de huevo y porque parte de la bebida está parcialmente helada con una textura similar a la de la nieve. Ni que decir tiene que la leche merengada hay que tomársela muy fría. Pero si la queréis mucho más fría, el paso siguiente es tomarla como helado de leche merengada.