Legumbres

Garbanzos con vinagreta








800 g

Garbanzos

1 Kg

Tomates

80 g

Pepinillos

80 g

Cebollitas en vinagre

100 g

Aceitunas sin hueso

80 g

Anchoas en aceite

2 dl

Aceite  de oliva

 

Sal









Se ponen los garbanzos a remojo la noche anterior en agua templada.
En una cacerola poner agua caliente, añadir los garbanzos y cocer a fuego lento: pueden tardar de 2 a 3 horas. Los garbanzos no deben dejar de hervir porque se encallan, por eso si hay que añadir líquido, se añade hirviendo.
Escaldar y pelar los tomates y cortarlos a cuadritos.
Cortar también pequeños el resto de los ingredientes de la vinagreta: pepinillos, cebollitas, aceitunas y mezclarlos con el aceite de oliva.
Escurrir los garbanzos cocidos y mezclarlos aún calientes con la vinagreta -con todos los ingredientes excepto el tomate-, para que cojan mejor el sabor. Sazonar.
Cuando ya están fríos y se van a servir, mezclar también el tomate, y probar por si necesitara algo de vinagre, aunque los encurtidos son ácidos y no suelen precisarlo.
El motivo de no añadir el tomate hasta el final, es que no pierda tersura con el calor.


















Lentejas guisadas








1/2 Kg

Lentejas

150 g

Cebolla

150 g

Tomates

0,01

Pimentón

20 g

Harina

1/2 dl

Aceite

 

Sal









Las lentejas pueden ponerse a remojo el día anterior pero no es necesario.
Se ponen a cocer cubiertas con agua fría. Cuando rompen a hervir se añade un poco más de agua fría y se dejan cocer despacio hasta que estén blandas.
En una sartén con un poco de aceite se rehoga la cebolla picada; cuando está hecha se añade el tomate pelado y picado (o la salsa) y cuando se ha evaporado el agua y se ve el aceite, se añade la harina. Se deja dorar y se incorpora el pimentón. Enseguida, para que el pimentón no se queme, se diluye con caldo de cocción de las lentejas y se echa al guiso. Sazonar y cocer despacio todo junto unos diez minutos.
Se sirven en cazuela de barro o legumbrera, adornadas si se desea con morcilla frita a ruedas y rodajas de huevo duro.

Si parece que se queda demasiado espeso, se le puede añadir agua fría durante la cocción.

También se pueden hacer con verduras.

 


















Alubias








400 g

Alubias

200 g

Chorizo

200 g

Tocino fresco

150 g

Tomates

150 g

Cebolla

2 Unidad

Dientes de ajo 6 g

1/4 Kg

Patatas



 

Perejil



 

Sal









Poner las alubias la noche anterior a remojo, con agua fría.
Se ponen las judías en una cacerola con todos los ingredientes en crudo excepto las patatas.
Se cubren con agua fría y se dejan cocer lentamente, procurando que las alubias estén siempre cubiertas de agua para que no suelten la piel.
Se añade de vez en cuando agua templada en pequeñas cantidades. El hervor debe de ser lento y conviene mover con frecuencia la cazuela en vaivén, para que las alubias no se agarren.
Cuando ya están casi cocidas se sazonan y se les agregan las patatas partidas en trozos.
Mantener el hervor hasta que estén blandas.
Pueden servirse en cazuela de barro o legumbrera, con el chorizo y el tocino partidos en trozos.










Algunas ideas y trucos









Todas las legumbres se pueden hacer guisadas y en ensalada. A mí personalmente, en ensalada, sólo me gustan los garbanzos.

A muchas personas sólo les gustan guisadas.

Si hay que añadir agua durante la cocción porque se ha consumido demasiado o está quedando muy espeso:
A las lentejas se le añade agua fría.

A las alubias y garbanzos, agua templada tirando a caliente.


Las legumbres son alimentos muy saludables. Conviene tomarlas dos veces a la semana. Por ejemplo se puede poner una tostada de humus para cenar.

Combinadas con arroz tienen todas las proteinas completas. Es decir, que un plato de lentejas con arroz tiene las mismas proteinas que un filete de ternera.

Un truco si se quiere poner chorizo y morcilla es cocinarlos enteros y una vez hechos, se sacan, se parten en ruedas y se dejan para añadir cuando se ponen en la legumbrera para servir. Con esto se consigue que no se rompan, que den sabor al guiso, pero que no suelten tanta grasa.