Doña Paz era una mujer cuyo nombre reñía con ella a cualquier hora que le pidieras al día y a parte de la noche. Peleaba contra el aburrimiento, la monotonía y el conformismo continuamente. Había quien decía que tenía un carácter agrio, pero puedo asegurar que ella era dulce, algo ácida en su sentido del humor pero también dulce e inteligente a partes iguales. Doña Paz era preciosa por las mañanas, tenía el pelo atado en una trenza que luego doblaba como quien hace una lazada en un regalo, tenía los ojos suaves y azules, tenía el reino de su nombre en el alma y su trono entre los fogones de su grande y luminosa cocina. Doña Paz supo de buena fuente, porque en los pueblos pequeños las fuentes siempre son buenas que con los limones que se recogían en la huerta del cura se hacían unas deliciosas tartas. Algunas vecinas dudaban que algo ácido pudiera acabar convirtiéndose en un placer dulce. Fue en el trono de su reino donde doña Paz combinó sabiamente el jugo de los limones de la huerta del cura y algún ingrediente más mientras hablaba con su san Pascual Bailón de esta manera: “San Pascualito, San Pascualito, tu pones tu granito y yo pongo otro tantito. San Pascual Bailón, báilame en este fogón, tu me das la sazón y yo te dedico un danzón”
LEMON CURD Y AVELLANAS
Ingredientes:
1 base de hojaldre refrigerado (no congelado).
1huevo batido.
150 gr de avellanas tostadas.
3 c.s de azúcar.
Unas gotas de zumo de limón.
Lemon curd:
200 ml de zumo de limón.
Ralladura de 1 limón.
3 huevos +1 yema.
110 gr de azúcar.
1 c.c de maizena.
Pizca de sal.
60 gr de mantequilla.
Elaboración:
Empezamos preparando el lemond curd para que esté frío cuando lo vayamos a utilizar.
Lavamos y rallamos un limón y mezclamos la ralladura con el azúcar, la sal y los 200 ml de zumo colado, ponemos esto a fuego lento en un cazo. Cuando comience a hervir lo dejamos hasta que se forme un almíbar (unos 3 minutos). Batimos los huevos y la yema en un bol amplio, añadimos la maizena y la disolvemos completamente, sobre esto vertemos poco a poco y removiendo a la vez el almíbar. (Si no queremos que se note la ralladura de limón, podemos colarlo). Pasamos esta mezcla a un cazo (preferiblemente de doble fondo) y llevamos a fuego bajo, removiendo continuamente hasta que la crema espese, pero sin que llegue a hervir (se cortaría). Retiramos del fuego, añadimos la mantequilla y mezclamos muy bien (una vez frío espesará un poco más). Dejar atemperar y luego guardar en la nevera.
Preparamos la base:
Precalentamos el horno a 200º
Extendemos la masa de hojaldre sobre el papel de hornear y recortamos el borde de 1,5 a 2 cm de ancho, reservamos el recorte.
Avellanas caramelizadas:
Picamos las avellanas tostadas finamente. Reservamos.
En una sartén ponemos al fuego las 3 cucharadas de azúcar y las gotas de zumo de limón, cuando el azúcar se haya disuelto completamente y adquiera un tono dorado volcamos ahí las avellanas picadas y removemos para que todas se impregnen del caramelo. Volcamos el contenido de la sartén sobre papel de horno, colocamos encima otro papel de horno y con ayuda del rodillo
Sobre la base de hojaldre extendemos una capa de lemon curd ya frío