Después de este mes y pico desaparecida vuelvo para no faltar más... o eso espero. Entre todo el lío que he tenido (y tengo) destaca una mudanza, así que a partir de ahora os cocino desde fuegos nuevos. Y tan nuevos! Me paso al gas. O mejor dicho, vuelvo a él, ya que es con lo que yo crecí. Pensaba que me iba a costar más volver a acostumbrarme a él pero no. La verdad es que estoy encantada, la comida queda genial. Para muestra un botón: estas lentejas que os traigo hoy, especiadas y con verduritas, que son una maravilla. Las fui improvisando sobre la marcha, eché todo un poco a ojo, y quedaron riquísimas y en poco tiempo. Una gozada como digo. Para repetirlas muchas veces. Apuntad! (cantidades según número de comensales)
INGREDIENTES
Lentejas
Medio calabacín
Un buen trozo de calabaza (yo puse de la variedad Hokkaido, que era la que tenía en casa)
- Incorporamos las especias, el tomate frito, un chorrito de aceite y sal al gusto.
- Ahora cubrimos con agua generosamente y encendemos el fuego. Tapamos y dejamos que empiece a hervir. Entonces bajamos a fuego medio - bajo, para que se vayan haciendo tranquilamente. De vez en cuando removeremos o agitaremos un poco la cazuela. Podemos destapar un poco la tapa, según veamos que va de líquido.
- Y no tiene más! Cuando nos parezca que van teniendo "pinta" de hechas, es cuestión de probar las lentejas y ver si efectivamente están tiernas. Si el líquido es el deseado paramos ahora. Si aún nos queda mucho líquido daremos un hervor rápido a la cazuela destapada, y si por el contrario nos falta,lo añadimos. También rectificaremos de sal si hace falta. A mí me tardaron una media hora escasa. Apagamos el fuego, tapamos y dejamos reposar unos minutos antes de servir.
- Como véis, hacer lentejas es la mar de fácil, tienen grandes propiedades nutritivas y saludables, y están buenísimas. Además, tienen tantas posibilidades y variantes que nunca se acaban las recetas. Ésta de hoy es absolutamente recomendable. No os la perdáis! Superior!