Claro que sí. Tenía que ser el verano más caliente que había vivido, concluyó mientras se quitaba la ropa para darse una ducha. Hacía varios días que se exprimía la memoria y la piel para tratar de recordar otras temperaturas de julio capaces de superar las de este año cruel, pero el sol que calcinaba las paredes, el vapor que se desprendía del techo, la humedad que la envolvía en la cama y esa sensación de depresión profunda, capaz de derrotar su voluntad y sus músculos, le estaban confirmando que no, no era posible recordar otro bochorno similar. Salió de la ducha, apenas se secó, se colocó una fina túnica y con un vaso de limonada caminó hacia el jardín. Miró hacia el frente: del pavimento se desprendían pequeñas nubes de calor, como fantasmas danzantes en busca del cielo prometido o huyendo de la tierra maldita. Las bungavillas seguían lozanas y petulantes bajo un sol que parecía enfurecido por la proximidad del mediodía, dispuesto a matar toda célula viviente que cayera bajo sus rayos, salvo las de aquellas desafiantes bungavillas. Se acomodó a la sombra para tomar su limonada y por un momento pensó en lo afortunados que eran los que vivían al norte, pensó en cada vez que oía en las noticias las temperaturas que marcaban los termómetros en el norte, y de nuevo gotas de sudor y envidia empezaron a cubrirla, con la sensación de necesitar volver otra vez a la ducha se decía: es mentira, eso de que uno se acostumbra a todo…Mentira.
LIMONADA DE COCO
Ingredientes:
2 tazas de agua.
6 limas (su jugo más la pulpa que nos quede en el exprimidor).
1 lima cortada en rodajas superfinas (sólo si vamos a tomar la limonada inmediatamente).
1 c.s de edulcorante líquido (o un poco más si lo prefieres más dulce).
1 vaso de hielo.
Elaboración:
Mezclar el coco rallado y el agua con el edulcorante, el zumo y la pulpa de las limas, la lima cortada en rodajas muy finas y el hielo y picar todo a máxima velocidad en el vaso americano o en la thermomix.
Servir bien frío.
Nos quedará una limonada ligeramente espumosa y muy, muy refrescante con un puntito dulce.
Nota: si vas a dejar la limonada preparada para más tarde no le pongas la lima cortada en rodajas, pues al licuarla, la parte blanca de la misma si no se consume inmediatamente tiende a aportar un ligero sabor amargo a la limonada (esta es una recomendación de quien me enseñó a preparar esta deliciosa bebida, allá por Cartagena de Indias). También he de confesarte que esta persona cocía el coco con azúcar y agua, yo le he añadido edulcorante por el tema light.
Hasta el martes, que nos vemos en el reto de sabor y color de temporada.