Se acabó el comer la lombarda siempre de la misma manera: con manzana, pasas y piñones, que si, qué es una receta tradicional y está muy buena, pero te animo a que aproveches ese color morado para incorporarlo en otras recetas y así, que llamen más la atención.
En este post vas a aprender a cocinarla de dos maneras originales, vas a dejar de lado la típica ensalada de lombarda con manzana, pasas y piñones, tan tradicional y aburrida.
Además, quédate hasta el final porque, vas a aprender un montón de curiosidades, propiedades y beneficios de este tipo de col
La col lombarda se preparaba en multitud de hogares durante la Navidad sobre todo en Madrid y Segovia.
Al igual que le pasa a la remolacha donde el pigmento es de un rojo intenso, la lombarda tiene este pigmento morado o azul tan bonito, perfecto para teñir nuestros alimentos de una manera natural, haciéndolos más originales si cabe.
Un ejemplo claro de cómo tiñe la remolacha, lo tienes en estos huevos rellenos rosas. Click
Es una clase de col qué se caracteriza porque sus hojas son moradas, ya que contienen un pigmento violeta llamado antocianina.
Que sea más violeta o más azul depende del pH o la acidez del suelo donde la lombarda crezca: cuanto más ácido más Violeta y cuanto más alcalino más azules. 
Lombarda, col lombarda, repollo morado, col roja y col morada. ¡¡Hay pocos alimentos que tengan tantos nombres!!
La col lombarda es más dulce que el repollo.
Como cocinar la Lombarda
Habitualmente, se cocina con manzana, pasas y piñones, salteada, es el acompañamiento perfecto para cualquier carne o pescado.
A mí, en especial me gusta, salteada sobre todo enrecetas asiáticas, como por ejemplo un pad Thai, unos rollitos de primavera, o unos fideos de arroz salteados con verduras.
Para mí sin duda, lo bueno de esta preparación, es el jugo que suelta col lombarda al cocerse, ya que es de un color azul o morado intenso, perfecto para utilizar en otras elaboraciones como en el puré de patata morado que te enseño continuación.
Para realizar la lombarda cocida tienes que dejarla al fuego con agua totalmente cubierta entre unos 15 y 20 minutos.
Esta es una de las mejores maneras de comer la col lombarda, ya que no necesita elaboración previa antes del consumo.
Solo has de cortar normalmente en juliana la col e incorporar la a la sartén junto con el resto de ingredientes que esté salteando.
No necesita más que 1 o 2 minutos para seguir estando crujiente y aportar esa textura en tus platos.
Ya no extraña comer la col en crudo en nuestras ensaladas.
Tiene un dulzor característico que la hace perfecta para estas elaboraciones como si cualquier otra hoja verde o lechuga se tratara.
Siempre suele incorporarse cortada en juliana, ya que está preparación hace que no te encuentres las hojas grandes en cada bocado, sino que la aprecies ligeramente.
Comer la lombarda en crudo es la manera mejor deaprovechar todas sus propiedades.
Además se tolera mejor comiendola cruda en vez de cocida.
Principalmente la lombarda tiene mucha vitamina c.
Existe el erróneo pensamiento de que la naranja o el limón son los alimentos que más vitamina c tienen ¡no es cierto!, y se encuentran muy por debajo de otros, como, por ejemplo la guayaba, la grosella, el brócoli, la mostaza y la col lombarda.
Primero vas a aprovechar el agua de cocción de una lombarda para realizar un puré violeta, que sin duda, va a dejar a todos con la boca abierta.
Después, vamos a hacer un pincho de picoteo dónde vas a saltear esta col con pasas y manzana, con una base sorprendente.
Tres patatas grandes.
200 g de col lombarda.
20 gramos de mantequilla
Sal y pimienta.
Cuece conjuntamente la patata junto con la col en una olla con agua hasta que al pinchar con un tenedor la patata se deshaga, esto será aproximadamente durante unos 20 minutos pero depende del tamaño de tus patatas.
ahora viene el momento en el que dependiendo de tus gustos si quieres un puré de patata más espeso o más ligero tendrás que desechar parte del agua de cocción.
Si quieres un puré de patatas espeso deshazte de toda el agua sobrante y si lo quieres más ligero puedes reservar parte de este líquido para ir añadiendo y así conseguir la consistencia perfecta.
Tritura todo conjuntamente añadiendo la sal la pimienta y la mantequilla.
150 gramos de col lombarda
Una manzana
Un puñado de pasas.
Semillas variadas: pipas de girasol pipas de calabaza semillas de chía....
3 placas de lasaña.
1.- Hidrata las placas de lasaña con agua muy caliente los minutos que te indique el fabricante. Una vez cocidas seca con un papel absorbente y corta cada placa en tres partes.
2.- Ahora viene el kit de la cuestión, tienes tres opciones para dejar esta placa crujiente:
Mete las placas en la freidora sin aceite: esta fue la opción que elegí yo ya que no añadí aceite y las cocine durante 10 minutos a 200 grados quedando perfectas
Mete las placas en el horno: ahora sí que te recomiendo que las pintes con aceite y que las introduzcas en el horno durante unos 20 minutos a 180 grados. Tienes que controlar que se hagan por los dos lados así que si a los 10 minutos están doradas por un lado dale la vuelta para que se doren por el siguiente.
Fríe las placas en aceite de oliva virgen extra. Asegúrate de que absorben el exceso de aceite depositándolas en un papel de cocina una vez fritas.
3.- Corta media manzana en gajos y la otra media en cubitos. Con los gajos, vas a hacer la manzana que va a quedar por encima para la presentación así que introducela en la freidora sin aceite o en el horno junto con las placas de lasaña.
4.- Realiza un salteado con la col lombarda, las pasas, los cubitos de manzana y las semillas variadas. En mi caso lo deje unos 10-15 minutos a fuego alto.
5.-Presenta el pincho de lombarda: encima de cada placas de lasaña reparte la mezcla de lombarda con manzana pasas y semillas salteada, y culmina con los gajos de manzana.

Nada más por esta semana, gracias mil por seguir aquí...
Un abrazo!!