La carne de cerdo es muy agradecida a la hora de combinar con otros ingredientes. Cocinada con frutas, queda muy sabrosa, aunque te tiene que gustar la combinación dulce-salado.
En mi casa, de vez en cuando, si que nos gusta la mezcla de sabores.
Parece que al lomo le queda muy bien la manzana, pero os aseguro que con naranja, está delicioso y con mermelada de albaricoque o de higos también.
Cuando compres carne de cerdo, tienes que fijarte en unas señales que garantizan que está en perfecto estado, son las siguientes:
La grasa tiene que estar firme y de color blanco, no lo compres si está grisácea o blanda.
La carne debe tener un color rosa pálido y una consistencia flexible al tacto.
Sirve cortando filetes de medio dedo de grosor y acompaña con la salsa. Puedes poner la salsa tal como está o triturarla un poco para que quede más fina, es lo que he hecho yo.