
Si hay algo que me gusta para desayunar y que como sólo una vez al año es precisamente el lomo en manteca. Me encanta y más como lo hace mi madre, pero es tan calórico que, si hay platos que es mejor dejar parar una vez en semana, una vez al mes o reservar para ocasiones especiales, este en mi caso, lo dejo siempre para los desayunos en Navidad cuando estamos juntos toda la familia. Así que por supuesto, también tenía que estar en mi recetario.
Necesitamos un trozo de lomo de cerdo de un kg aproximadamente, que cortamos en trozos grandes, primero en rodajas de unos dos centímetros y después volvemos a cortar por la mitad. No hace falta que sean trozos regulares, como vayan saliendo. Salamos y reservamos.
En una cazuela ponemos a calentar una tarrina de manteca de cerdo, y cuando se ponga líquida le añadimos 3 ó 4 dientes de ajo pelados y enteros, un par de hojas de laurel y la carne de lomo reservada. Lo dejamos a fuego no demasiado fuerte, [en mi vitro al 7 de 9] hasta que la carne se hierva en ese aceite, aproximadamente unos 25-30 minutos y que la carne empiece a coger un poco de color dorado. No se tiene que dorar demasiado porque se endurecería después. Apartamos en un recipiente de cristal retirando los ajos y el laurel y dejamos que se enfríe completamente.