
Esta semana traigo otra receta super fácil. Para mi la cocina no tiene porque ser complicada, ha de ser sencilla y divertida y poder hacer recetas tanto para un día de cada día o para un día festivo, incluso una receta larga de preparar pero que me haga disfrutar cuando la preparo.
Esta receta, es un lomo relleno al horno, sencillo y muy rico. La presentación es estupenda y queda muy jugosa, con el relleno que le puse de beicon y queso.
Aunque esta receta ya la preparé el verano pasado, la saque de una revista que venía con recetas de verano, pero el relleno fue otro, el que venía en la receta, con huevo duro, pimiento y queso, pero entonces no les gusto mucho, a mi si, pero entonces lo he cambiado y el resultado fue estupendo, les gusto mucho, así que repetiré.
Esta es la receta del primero que preparé, con huevo duro, queso y pimiento.
Pero podéis rellenarlo de todo lo que más os guste y hacerles tantos cortes como queráis para poner más relleno y acompañarlo con todo lo que os guste.
Un plato muy sencillo, rico y vistoso.
Primero limpiaremos el trozo de lomo de grasa, y le haremos cortes, sin llegar a bajo, pero bastante profundos.

Lo pondremos en una fuente para horno, cortaremos las patatas finitas, la cebolla, los tomates a cuartos y todas las verduras que os guste.
Echaremos el vino, el vaso de caldo, un chorrito de aceite, sal y un poquito de tomillo, si os gusta.
Y lo meteremos al horno a 170º. Cuando se dore le daremos la vuelta, mas o menos tardará unos 50 minutos, según el horno. Si veis que se queda seco echarle un poquito de agua. Cuando esté todo doradito por fuera ya estará, hay que tener cuidado para que por dentro no quede muy seco.