Hoy os traemos algunos apuntes rápidos de un fin de semana en Londres desde la óptica de blogger cocinillas, que en nuestro caso disfrutamos un montón. La oferta es inmensa, así que si conoces más sitios puedes compartirlos en los comentarios y así la miniguía irá creciendo.

Mercados
Caótico y poblado batiburrillo de puestos callejeros alrededor de un más tradicional mercado de abastos, bajo las vías de un tren elevado, casi compartiendo muro con una catedral y en pleno centro de Londres, Borough Market es en sí mismo todo un espectáculo, paraíso para los sentidos y visita obligada para cualquier cocinillas que se precie.
Colas en los puestos de comida callejera del exterior, panes, quesos, dulces, ... en el mercadillo artesano y frutas, verduras, carnes, pescados, ... en el más tradicional mercado interior. Lo dicho, un festín de olores, colores, texturas y sabores.
Trastos de cocina, menaje variado, utensilios y gadgets en general
Mucha oferta en este campo, con algunos locales singulares y/o recomendables y los siempre atractivos o curiosos escaparates de los comercios del ramo, que nos descubren a veces realidades diferentes a las nuestras. Por ejemplo el que exhibe en la foto la "pequeña" cocina de aire vintage.
Productos
Merecería un capítulo aparte la planta de alimentación de Harrods, donde mejor ir con poco hambre porque todo es una tentación. Sin exagerar deben estar representadas la mayoría de las cocinas del mundo. Y ante tanto para elegir, elegimos producto inglés: un auténtico pie (pastel) de carne.
Libros
Si te gustan los libros de cocina hay que dar un vuelta por Foyles, una de las mejores librerías de la ciudad, que cuenta con una amplia sección dedicada a la gastronomía en todas sus especialidades y nacionalidades. Es imposible salir sin comprar alguno.
Para comer
Londres es una ciudad cosmopolita y multiétnica, faceta que se refleja y mucho en una amplia oferta gastronómica, con aportaciones de apreciable calidad, incluso en formatos como el take away y el street food, muy populares entre autóctonos y visitantes.
En un finde es imposible probarlo todo, pero si lo suficiente para poder afirmar que, a pesar de la "fama" de la cocina inglesa, se puede comer muy bien. Es más, incluso han aprendido a servir buen café!!!
L"Eto
Nuestro primer contacto ya fue prometedor, moderno local con buen servicio y un sistema de buffet exposición donde toda entra por los ojos y que, con gran acierto, no dejan marranear al cliente. Eliges lo que quieres y te van montando el plato. Y si te gustan los dulces, aquí se te puede disparar el azúcar. En el plato salmón marinado (más que bueno), ensalada de quinoa roja con algas y verduras braseadas.
Local en dos plantas, amplio y luminoso, que funciona como tienda de alimentos y utensilios, como restaurante y como aula de cocina, todo en el mismo espacio. El taller de focaccia ya estaba acabando, así que solo hemos comprado cacharros y disfrutado de la comida.
En los platos un curry thai de arroz y pollo, y de postre tarta frangipane de arándanos.

Sábado noche, media hora de cola y a cenar. En el patio interior del mercado y con ambiente informal, probamos el tradicional Fish and chips inglés, pescado fresco con un interesante rebozado y bien elaborado, y una pinta de buena y aromática cerveza. La mejor sorpresa fue una guarnición de puré de guisantes y menta que estaba increíble.
Y acabamos con algunas especialidades inglesas por si os apetecen:
Huevos a la escocesa
Coronation chicken
Scones
Banoffe pie
Fish cake