La naranja es un cítrico que cuenta con más de 300 variedades y una de las frutas que siempre están presentes en cada hogar, no sólo por sus múltiples usos, sino también por los elementos beneficiosos que tiene para el organismo, como la Vitamina C.
Por regla general, cuando acudimos a la compra de naranjas, suelen encontrarse junto a las mandarinas, muy parecidas a la naranja, pero de menor tamaño, con un sabor más aromático y una piel más facil de quitar, pero lo que desconocemos es que con la gran variedad de naranjas podemos elegir unas u otras dependiendo si vamos a tomarla como postre, en zumo o como ingrediente de una de nuestras recetas.
La navelina es la primera de las variedades de las naranjas de las que vamos a hablar. Es la mejor para tomar como postre, debido a su sabor dulce, su jugosa pulpa y sin semillas. Tienen un tamaño medio y una forma ovalada. Además, los precios de este tipo de naranja suelen ser de los más bajos debido a que es una de las que más se cultivan.
La variedad de naranja más producida es la valencia late. Al contar con un sabor dulce, un abundante jugo y un color muy intenso, es la mejor opción para elaborar zumo de naranja. Este tipo es de un tamaño medio a grande, con una forma ligeramente alargada y un poco achatada.
Sevilla amarga o Málaga amarga es la tercera variedad de naranja que vamos a ver. Es ideal para la preparación de mermeladas, debido a su sabor amargo y su acidez. Son de un tamaño de medio a grande y de forma esférica.
El útimo tipo es la natal, muy parecida a la valencia late, pero un poco más ácida, pero una buena elección para también preparar zumos. Debido a que se cultivan casi exclusivamente en Brasil, pueden tener un precio más alto.
Una vez conocidas algunas de las variedades de naranjas, ¿con cuál te quedas?