
En nuestro país contamos con una variedad de quesos muy amplia. El Manchego, el de Cabrales, el de Tetilla, el de Mahón o el de Idiazábal son sólo cuatro de los cientos de tipos que existen repartidos por toda la geografía española. En general, los quesos de nuestras tierras son reconocidos a nivel mundial, pero no son los únicos que gozan de prestigio. Los franceses tienen ganado también su cupo en el mundo gastronómico y en los platos españoles se han hecho pronto sitio.
Francia es el país del queso por excelencia. Como nos indican los expertos de Quesosdefrancia.com, en este país ¿el queso es devoción; es historia, tradición, cultura y patrimonio gastronómico¿. Se cuentan en el país germano, más de 400 variedades de este alimento, cada una de ellas muy arraigadas a cada zona. En nuestras cocinas, no todos son reconocidos por igual, pero hay cuatro especialmente, que cada día más se ganan el paladar de los españoles: el Brie, el Camembert, el Emmental y el Roquefort.

En la cocina destacan por su cremosidad y su suavidad, la cual depende, en cierta medida, de su grado de curación. Los especialistas apuntan que ¿las aplicaciones culinarias del Brie son múltiples, pero quizá una de las más exquisitas es su utilización en hojaldres¿. El Camembert, por su parte, resulta delicioso empanado o frito, además que ¿su formato en crema permite también muchas ideas¿.
Algo muy importante a tener en cuenta de este queso agujereado es la enorme cantidad de calcio, por lo que incluirlo en la dieta es muy aconsejable. En cuanto a su uso culinario, éste y los demás quesos de pasta prensada y cocida ¿funden y gratinan muy bien, además, son indispensables para las tablas y muy apropiados para las Fondues, ideales para bocadillos calientes, sándwiches, etc¿, destacan los expertos.

Es reconocido como ¿El Rey de los Quesos¿ y en la cocina conjuga a la perfección con multitud de alimentos. Los profesionales nos comentan la mejor forma de degustarlo, al igual que a sus homónimos azules: ¿untados sobre pan de pasas o rústicos resultan deliciosos; perfectos para las salsas de carne y pescados grasos; ideales en las ensaladas, imprescindibles en las tablas y muy atractivos en canapés y aperitivos¿.
Para conocer cualquier alimento a la perfección, lo mejor es probarlo. Si aún no has podido degustarlos, lánzate a experimentar el sabor, el aroma y la textura de estas delicias lácteas que provienen del otro lado de los Pirineos.