
Recomendados tradicionalmente para aquellos a los que les gusta saborear grandes guisos pero no saben manejarse entre cacerolas y sartenes o para quién no dispone del tiempo suficiente que exige la cocina. Descubrimos que resultan también una gran ayuda para los que disfrutan pasando las horas creando sofritos, guarniciones o guisos elaborados.
Thermomix, de Vorwerk, y Chef 2000 son quizás los dos nombres que más suenan pero hay más modelos de otras marcas como la cocinera Breadman o Iber Gourmet. La mayoría se venden a través de Internet o de agentes que hacen demostraciones del producto en la casa del cliente. Según María José Bueno, representante acreditada por Vorwerk, "esto se debe a que, por su alto coste (entorno a los 900€), si el comprador no ve cómo funciona y lo que puede ofrecer el electrodoméstico, no gasta ese dinero".

Con la compra del aparato se acompañan libros de recetas clasificadas por la dificultad de cada plato y el tiempo de elaboración. Además, en las páginas web de cada marca también se encuentra una gran cantidad de indicaciones para crear fabulosos platos.
Cuecen, baten, amasan, rallan, muelen, fríen y cocinan por nosotros sin que tengamos que preocuparnos porque la comida se queme o esté lista en el momento en el que la necesitamos. Se pueden programar para que tenga los alimentos a una determinada hora. Además, los mantienen calientes una vez que están hechos y, al cerrarse herméticamente y tener una capacidad de programación de hasta de 24 horas, podemos tener comida recién cocinada aunque hayamos salido de viaje el día anterior.
Dedica a la elaboración de las recetas entre 5 y 20 minutos, lo que es una gran ventaja para celebraciones, como las de Navidad, en las que queremos presentar varios platos y a la vez deseamos tener tiempo para arreglarnos o disfrutar de la familia.

Elegida la receta, basta con seleccionarla en el ordenador, seguir las instrucciones para introducir los alimentos y programar el robot. Facilitando aún más las cosas, algunas marcas incorporan a sus aparatos una voz en off que nos indica los pasos a seguir sin necesidad de leer el libro.

Y sin olvidar la parte más desagradable de la cocina, la limpieza del robot también es sencilla. Sólo hay que enjabonar un único cacharro, la cubitera, que puede introducirse en el lavavajillas. En algunos modelos la función de limpieza aparece como una opción seleccionable. Será suficiente con añadir los ingredientes, en este caso el jabón y el agua, para tener el robot como nuevo. La tecnología busca hacernos la vida más fácil y en estos casos también nos ayuda a crear fabulosos platos sin necesidad de ser expertos cocineros.