Histórica presentación en Madrid de un nuevo champagne de la casa Louis Roederer: Louis Roederer et Philippe Starck brut nature 2006.
No todos los días uno (ósea, yo), tiene la suerte de que le inviten a un acto tan glamouroso y especial como la presentación de un nuevo champagne de la casa Louis Roederer y menos aún en un lugar tan especial como el espacio que el restaurante Ramses tiene para estas ocasiones en la planta superior de su local, en la Plaza de la Independencia, frente a la multifotografiada Puerta de Alcalá de Madrid. Pero había una razón para elegir este lugar, un nexo común, la mano de Philippe Starck.


No estoy exagerando, el evento es único, tanto que no volveré a ver algo así en mi vida, pues estos champagnes tienen algo de cometas Haley de los espumosos, ya que es cada generación la que pretende pasar a la posteridad presentando un nuevo champagne, es decir, hacía 39 años (en España, 41 en el mundo) que la casa no presentaba un nuevo champagne y allá por 1976 yo contaba con 6 años, una edad poco adecuada para hablar de vinos. Se trató del Cristal Vintage Rosé, posiblemente el champán rosé más exclusivo del mundo.
Así que ya os podéis imaginar que no hablo de un vino cualquiera, hablo de uno muy especial en el que el saber hacer (en este caso supongo que savoir faire) de esta bodega se ha unido al del gran diseñador Philippe Starck, que no sólo ha participado en el packaging, sino (y eso fue condición sine qua non para poder plasmar su firma) en la elaboración del champagne a través de su visión y su pasión por esta bebida.
Estoy hablando del nuevo Champagne Brut Nature Millesimé 2006 Louis Roederer + Philippe Starck, del que hay que contar algunas cosillas:

Desde luego no es un champagne para todo el mundo y no sólo por su precio, aquí entramos en ese concepto peliagudo de lo que gusta de los vinos en Francia o en España. Conozco a gente que no entiende los precios de los vinos de Borgoña, porque cuando ha pagado una cantidad importante busca algo tremendo, esa superfruta de los vinos españoles o ese paso de boca muchas veces muy difícil y no algo tan elegante y fácil de beber. Supongo que habrá gente que cuando pruebe este champagne y sienta tanta naturalidad en boca, un trago tan fácil y que te pide beber más y más se sienta decepcionado.
Yo no, a mi me ha encantado, aunque ahora mismo ando escaso de vocabulario, porque me quedo corto.
Y ahora lo que muchos os estáis preguntando, ¿el precio?, pues a falta de poder confirmarlo en algunas tiendas que lo distribuirán, por lo que he visto en Internet el precio final rondará los 60â?¬