Lubinas en Hojaldre

Mi hja mayor, Elisa, nunca ha querido ver el pescado crudo en la encimera de la cocina esperando a ser cocinado. E igualmente verlo en la mesa, con la cabeza girada hacia ella, pues dice que el pescado la mira y no puede comerlo. Yo creí que sería algo pasajero, cosas de niños, pero no ha sido así. Ya es bien " mayorcita" y seguimos en la misma línea.




De pequeña se lo camuflaba en croquetas, buñuelos, pavías y si tocaba frito o al horno siempre sin cabeza visible. Después lo disfrutaba y le encantaba como al que más.




Hoy recordé todo eso cuando comencé a limpiar y sacar los lomos de unas espectaculares lubinas. Pero a la misma vez , me vino a la cabeza que Lola, del blog "Con sabor a huerto ", publicó un salmón relleno en hojaldre que me gustó muchísimo, receta que se vino a mis "pendientes". La idea de envolver el pescado en hojaldre me gustó muchísimo. No lo pensé dos veces y me puse manos a la obra.




Mi receta es más sencilla y con ingredientes diferentes pero os aseguro, que hoy mi niña ha disfrutado de un pescado delicioso envuelto en hojaldre y sin verle la cabeza.




De su parte: ¡ Muchas gracias Lola !





INGREDIENTES


3 lubinas

2 planchas de hojaldre rectangulares

1 manzana

sal

1 huevo




PREPARACIÓN




Limpia el pescado y saca los lomos pues es lo que vamos a utilizar. Quita todas las espinas que puedas. Este paso puedes saltarlo si se lo pides a tu pescadero y te ahorras el trabajo ( jejejeje ).

Seca bien los filetes de pescado y pon sal.





Estira el hojaldre, y divide en dos mitades. Pela la manzana y córtala en láminas finas.

s




Coloca un filete en una de las mitades del hojaldre, encima las manzanas. Si tienes unas gambas peladas , les va genial y puedes añadirlas encima de las manzanas.





Tapa con otro filete de lubina.



Envuelve con el hojaldre dando forma de pescado. Con un molde ( puede ser un tapón de botellas ), ve haciendo círculos o medias lunas para simular las escamas del pescado. Deja volar tu imaginación.





Una vez decorado, pinta con huevo batido.








Introduce en el horno a 180º, calor arriba y abajo, hasta que el hojaldre esté dorado ( ya sabéis que cada horno es un mundo, la temperatura es orientativa ).





Sencillo y resultón, diría yo.