
No te exagero si te digo que llevaba 2 años, 2 eternos años, sin hacer macarons. Pero estas navidades le puse remedio y terminamos el año disfrutando de esta delicia. Los rellené de una deliciosa muselina de chocolate, uno de mis rellenos favoritos.
Los que me leíais habitualmente, sabéis de mi amor por estos pequeñajos. A pesar de estar 2 años separados el amor sigue ahí, no os creáis, jeje. Y es que fue volver a hacerlos y verlos tan bonitos, a pesar de no ser perfectos... y lo ricos que están!!! No os fiéis si los probasteis comprados y no os gustaron, nada que ver. Animaros a hacerlos en casa, no son tan complicados como parece y están riquísimos!!! Un propósito más para el año nuevo, jejeje.

INGREDIENTES:
Macarons:
Muselina de chocolate:
120 gr. de mantequilla
250 ml. de leche
2 yemas de huevo
75 gr. de azúcar
12 gr. de maicena
50 gr. de chocolate con leche
PREPARACIÓN
Para hacer las conchas de los macarons mezclamos el azúcar glas con la almendra molida y tamizamos un par de veces.
Batimos las claras, cuando empiecen a espumar añadimos el azucar y seguimos batiendo hasta que estén a punto de nieve, con pico duro, que no caigan al darle la vuelta al bol. Cuando casi estén añadimos un poquito de colorante marrón.
Incorporar la mezcla de azúcar glas y almendra a las claras con movimientos envolventes.
Verter la mezcla en una manga con boquilla redonda e ir vertiendo circulitos de masa sobre papel de hornear que habremos colocado en una bandeja de horno.
Dejar secar el tiempo suficiente hasta que al tocar las conchas ligeramente con el dedo no dejen marca.
Hornear a 140º unos 13 minutos y dejar enfriar sobre una rejilla.

Ahora toca esperar por sus majestades, que os dejen muchas cositas!