Macarons de pisco sour



 A finales del año pasado me propuse un pequeño reto, de esos que van sin agobios pero con un objetivo claro: alcoholizar convertir los cócteles que más me gustan en diferentes postres.

Todo debido a que Juana preparó antes de las vacaciones de verano una tarta de queso aromatizada con tequila, como si de un margarita se tratase. Yo ya llevaba tiempo intentando hacer un helado decente de vermut para mi Día del Vermut (que por cierto, tengo muy abandonado en el blog, aunque no en los bares). Todavía no he conseguido darle la textura perfecta, pero todo se andará.

El tema es que en el taller de Macarons de Viena Capellanes estuvimos pensando que con un relleno de cítricos aromatizado con hierbabuena se podía conseguir un macaron de mojito (tal como he podido comprobar, y es un éxito!); pero yo quería ir más allá del macaron, de la coctelería y del cuquismo.

Porque sí, por más que lo intentes un macaron no puede ser macarra sino cuqui, y quedan taaaaan bonitos con la canela espolvoreada por encima...


Y acordándome de mis amigos peruanos surgió el bombillazo: unos macarons de pisco sour.
¿No sabes lo que es?

El pisco sour (se pronuncia pisco sauer) es un combinado a base de pisco, aguardiente de uva quebranta típico de Perú, claras de huevo, hielo picado, azúcar y limas; cuidado con esto último porque allí a las limas les llaman limones y viceversa, por lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de seguir una receta de este cóctel.

También lleva unas gotas de angostura, pero Fabiola, que es quien me lo preparó por primera vez, le incorpora canela espolvoreada, así que he querido hacerlo a su manera.

Se dice que es la bebida nacional de Perú, aunque Chile también se la disputa, y es muy típico que en los recibimientos y cócteles de bienvenida o en muchos restaurantes te reciban con el pisco sour de cortesía.




No te voy a engañar, es un cóctel con bastante potencia, ya que el pisco no suele tener menos de 40º en volumen de alcohol. Y es de los que entra fácil...


¿Te animas a probarlos? Sólo tienes que acercarte a una tienda de productos latinoamericanos a buscar tu botella de pisco, si ya has hecho macarons esa será la parte más difícil de todas. Dicen que la mejor marca es el Pisco Puro Patrón.

De momento yo sigo amachiembrada a las indicaciones que Francisco Somoza nos dio en el taller de macarons y con el merengue francés, que ya le voy perdiendo el miedo. Sí que he variado algo su relleno de cítricos para que el sabor de la mantequilla no estuviera tan presente.

Con esta receta salen aproximadamente unos 60 macarons de 35mm de diámetro:

Para las conchas (receta de Francisco Somoza)