Hoy os traigo un bocado de lujo, una verdadera delicia para el paladar, unos macarons rellenos de crema de plátano, caramelo y chocolate blanco.
¿Os podéis imaginar lo deliciosa que es esta crema?
Para que tengáis una idea a que sabe, os puedo decir que me recuerda a la tarta Banofe, a esta mezcla de dulce de leche y plátano. O incluso recuerda a un dulce de leche con un ligero aroma a plátano. Delicioso, ¿verdad?
Cuando vi por primera vez la receta de esta crema en el libro "Repostería" de Christophe Felder, pensé:
- ¡Que buena pinta, esta crema tiene que estar riquísima!
Y vaya si lo está, me la como a cucharadas de lo buena que está. Además la he utilizado como relleno para Layer Cakes y como cobertura para cupcakes y queda excepcional.
Respecto a los macarons, llevaba como un año sin hacer macarons. De estar enganchadisima a ellos durante una época y tener en la nevera siempre algún tupper con macarons, me he pasado a no hacerlos por completo. Yo creía que la magia que envuelve el mundo macaronil, ya no me entusiasmaba. Creía que como los tenía dominados pues que ya no me apasionaban, que se había perdido la pasión y el amor que sentía hacia estos bocaditos.
¡Y que equivocada estaba!
Nada más pensar que llevaba tiempo sin hacerlos y que me apetecía comer alguno se me ilumino la cara. Estaba súper entusiasmada con la idea. Y no se si estaba más entusiasmada con la idea de prepararlos o con el hecho de disfrutar de ellos comiéndolos.
Elegi una mañana tranquila que tenía para prepararlos, para evitar que nadie me interrumpiera y molestara, y aquella mañana se la dediqué exclusivamente a ellos. Prepare los ingredientes con mucho mimo, los utensilios necesarios y me puse a ello. Disfrute como una niña... y si, disfrute preparándolos y comiéndolos :) En este momento me di cuenta, que el amor que sentía hacía estas bellezas estaba ahí, que nunca se había acabado y perdurará para siempre.
Aunque suene muy poético todo esto sinceramente es lo que siento. No se a vosotros, pero a mi los macarons me pueden. Con su apariencia tan elegante, sofisticada y perfecta creo que pocos se les resisten.
Para mí, son la perfección pura en un bocado. No pueden ser más bellos y más irresistibles.
Así que, públicamente me declaro, "una fan de los macarons".
Para los que no lo sepan los macarons provienen de Francia, y son unos pastelitos formados de dos galletas (conchas) de poco grosor, unidas por una crema, ganache o mermelada. Las bases de las conchas se preparan solo con claras de huevo, azúcar y harina de almendras. Hay dos formas básicas para elaborar los macarons. Una es a base de merengue francés y la otra a base de merengue italiano. Yo casi siempre uso el merengue francés para su preparación. Me parece más sencilla y más rápida esta forma de preparación. Por supuesto las dos formas son válidas y sumamente exitosas en cuanto al resultado final.
Si todavía no os habéis animado con los macarons, os animo a ello, no os podéis perder estas exquisiteces. Aunque al principio su preparación nos pueda parecer complicada e incluso imposible, practicando un poco y siguiendo unos pasos claves todo será cosa de niños.
Utensilios necesarios:
Tamiz, batidora eléctrica de dos varillas, minipimer, espátula, báscula de alimentos, robot de cocina o picadora, manga pastelera, boquilla nº8, bandejas para hornear, papel de horno y cazo.
Observaciones:
? Para que las claras se puedan batir bien y más rápido es muy importante que estén a temperatura ambiente y sin nada de yema o grasa.
? También a la hora de batir las claras todos los utensilios deben de estar implacablemente limpios, secos y libres de aceite o grasa.
? Para colorear la masa de los macarons hay que utilizar colorantes en polvo, en pasta o en gel.
? La humedad es el enemigo nº1 de los macarons, por eso se han de dejar secar en un ambiente seco y con poca humedad.
? Para conseguir que los macarons tengan una superficie terciopelada y lisa, hay que triturar la almendra muy fina.
No me digáis que no os ha llamado la atención esta receta. Animaros a prepararla !!!