
Hoy jueves tenemos nueva receta en el blog, una receta de pasta que hemos terminado al horno y que es casi una receta de aprovechamiento, puesto que los ingredientes que podéis poner son de los que siempre nos van quedando restos en casa, y si no tenéis éstos podéis usar los que más os gusten. La salsa se hace por un lado y la pasta se cuece por otro, después juntamos todo y horneamos. El resultado es delicioso, ya veréis.
Cocemos en abundante agua salada los macarrones, quitando unos minutos antes de que estén totalmente cocidos, porque luego van a ir al horno y van a terminar su cocción allí.
Mientras tanto preparamos la salsa, para ello calentamos el aceite en una sartén y añadimos la pechuga de pollo cortada en dados (salpimentamos ésta), rehogamos un poco y cuando deje de estar cruda añadimos la cebolla y el pimiento cortados. Rehogamos bien durante unos minutos hasta que la cebolla y el pimiento empiecen a ablandarse. Añadimos entonces el bacon cortado en tiras y las espinacas y removemos bien.

Por último, añadimos el tomate triturado, el tomate concentrado y las hierbas aromáticas, salpimentamos. Cocinamos la salsa durante unos diez minutos más o menos mezclando bien todos los ingredientes. Pasado este tiempo añadimos los macarrones y removemos bien. 
Vertemos la mezcla en una o dos fuentes de hornear (también podéis usar fuentes individuales), rallamos el queso por encima y horneamos a 200 º durante unos de diez o quince minutos, o hasta que veamos que el queso se ha derretido completamente y el conjunto se ha dorado. Servimos inmediatamente.
Si queréis preparar esta u otra receta de pasta ya sabéis que tengo publicadas muchísimas recetas con pasta, os la dejo en este enlace.