Os cuento la historia de esta receta!! Iba caminando por la carretera general, llena de fincas con animales, un dia de sol magnifico, disfrutando de un paisaje de montañas precioso, como toda Asturias Me quedaban 3 km para llegar a nuestro Paraiso, l@s que me seguís por Instagram sabeis a que me refiero
Yo- Hola !! Carlos- Hola cielo!! ¿donde estás? Yo- Pues acabo de bajarme del bus y estoy llegando a casa de Angel ¿por qué? C.- Porque vamos a comer a casa, Luisma, Berto y yo ¿tienes algo para comer?
En ese momento me quedé en blanco
Yo- Ni idea! Pero no te preocupes que ya me arreglaré, pero teneis que traer el pan C.- Vale! ya lo compramos de la que vamos Yo- Perfecto! piensa que tardaré una media hora en llegar a casa y despues tengo que hacer la comida, asi que no me apureis C.- Tranquila que tardaremos un rato en acabar aqui, llegaremos dentro de una hora aproximadamente Yo- Genial!! C.- Hasta luego cariño!! Yo- Hasta ahora!! Muackk!!
Cuando llegué a casa, miré que tenia en la nevera y en la despensa Puse encima de la mesa lo que me parecia que iria bien para unos macarrones.....
Cuando ya esté la bechamel, agregarle el queso Cabrales
Mezclar y dejar cocer a fuego lento
Escurrir los macarrones
Añadir a la bechamel la carne reservada
Mezclar bien
Agregar los macarrones
Mezclarlos muy bien
Pasarlo todo a una fuente de horno
Cubrirlo con abundante queso rallado y gratinar
Comentariu El nombre de los macarrones, es por Carlos, porque cuando era pequeño un vecino de su pueblo le llamaba Pin. Ni que deciros que no quedaron ni las migas, estaban buenisimos Los he repetido con distintas personas que venian a comer y todos dijeron que estaban de muerte