¡Primera receta después de la Navidad! Me apetecía hacer algo en plan sano, para ponernos todos a dieta después de las fiestas, pero no he podido. Llevaba tiempo con estos donuts en la cabeza y no he podido resistirme. Estos Boston Cream Doughnuts son mis favoritos, sin ninguna duda. Si queréis que os quiera MUCHO ya sabéis qué regalarme. ¡No puedo resistirme!
Soy muy básico, lo sé, pero es que la combinación de crema y chocolate me encanta. Por eso estos donuts son los que más me gustan y de los pocos que suelo comprar de vez en cuando (no vayáis a pensar que me pego todo el día comiéndolos). Y es que estas navidades se me antojaron y no pude resistirme y decidí hacerlos para poder compartirlos con vosotros...
Bueno, eso fue una excusa.
Los hice para poder comer aunque sea uno. En Tafalla (volví por Navidad, como el turrón) no tenía dónde comprarlos y vi que hacerlos era la única alternativa que tenía. Además, lo bueno es que en Tafalla conozco a más gente cerca de mi casa a quien poder dárselos y hacerles un pelín más felices... aunque sea cuando dan el primer bocado. Después llegan los arrepentimientos postNavideños... pero a mí ya me pillan en Madrid.
Así que esta es la historia de como un antojo se convierte en una receta para el blog. Así de sencillo. Una receta que espero que pongáis en práctica porque están deliciosos. He seguido mi receta de donuts de cabecera, la de Lara Ferroni, porque es la que mejores resultados me ha dado siempre que la he hecho. Quedan esponjosos y jugosos, ¡super buenos!
Os dejo con la receta y espero que os animéis a hacerla. Ya sabéis que estaré encantado de recibir fotos de vuestros resultados y de solucionar las dudas que os puedan surgir, ya sea dejando un comentario o enviándome un email a jaleoenlacocina@gmail.com. ¡Muchas gracias por seguirme! ¡Este año presiento que va a ser grande!
Dificultad: Fácil
Raciones: 18-20 unidades
Etiqueta: Aperitivo Dulce, Postre
Trotamundos: EEUU y Canadá
Receta: Libro Doughnuts, de Lara Ferroni
Para la masa:
22 gr de levadura fresca
250 ml de leche entera templada
400 gr de harina
30 gr de azúcar
Una pizca de sal
Una cucharada de extracto de vainilla
3 yemas de huevo
60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
Aceite de girasol
Para la crema pastelera:
500 ml de leche
3 yemas de huevo
100 gr de azúcar
40 gr de harina
20 gr de maicena
Corteza de un limón
Una ramita de canela
Una cucharadita de vainilla
Para el glaseado:
200 gr de azúcar glacé
8 cucharaditas de leche
30 gr de cacao en polvo sin azúcar
- En un bol disolvemos 16 gr de levadura con 180 ml de leche. Añadimos 100 gr de harina y revolvemos hasta crear una pasta homogénea. Tapamos bien con un trapo húmedo y dejamos reposar durante 30-40 minutos.
- En otro bol mezclamos el resto de levadura y leche y añadimos la mezcla anterior. Mezclamos bien.
- Añadimos la vainilla, el azúcar, las yemas y la sal y mezclamos hasta que esté todo bien incorporado.
- Añadimos 80 gr de harina y mezclamos bien, hasta que esté bien incorporada.
- Vamos añadiendo la mantequilla y seguimos amasando. Si lo haces con un robot de cocina será más fácil.
- Si estamos usando un robot de cocina o unas varillas eléctricas, cambiamos a las varillas de amasar. Añadimos 50 gr de harina y empezamos a amasar, hasta que esté bien incorporada.
- Dejamos de amasar e incorporamos otros 50 gr de harina y amasamos de nuevo hasta que esté bien incorporada. Repetimos esta operación hasta que obtengamos una masa blanda pero no pegajosa. Puede que no hayáis gastado toda la harina (Paso 1).
- (Paso 2) Enharinamos ligeramente una superficie de trabajo y amasamos la masa durante 5 o 10 minutos. Así conseguiremos que sea más esponjosa.
- (Paso 3) Dejamos reposar 30 minutos a temperatura ambiente.

- Si al amasar la masa veis que esta se va contrayendo no os preocupéis, dejarla reposar durante al menos 30 minutos y después seguís. Es importante que la masa repose bien después de ser amasada.
- Es importante que no añadáis más harina a la masa de la que pongo en la receta ya que si no los donuts saldrán más duros y secos.
- Al ser fritos, para que no pierdan la esponjosidad y no se vayan secando (se secan rápido) lo mejor es envolverlos uno a uno en papel de plata. También se pueden congelar, antes de glasearlos mejor, y sacarlos una hora antes de consumirlos.