Cuenta la leyenda que por el siglo XVIII una chica llamada Madeleine ofrecía a los peregrinos un bollito que cocinaba en la concha de una vieira. otra leyenda dice que fue una sirvienta Madeleine Paulmier que en 1775 elaboró ésta receta para el rey polaco Stalisnas.
Fuera una o fuera otras el caso es que son típicas de la repostería francesa. Ésta no es la receta original, tienen la forma eso si, pero que querido jugar con los sabores y han quedado deliciosas. quedan doradas por fuera y super tiernas por dentro, casi se deshacen y como son pequeñitas en poco tiempo están hechas.
INGREDIENTES
170º de aceite de oliva suave o girasol
300 gr. de harina
400 gr. de calabación rallado
300 gr. de azúcar
3 huevos L
1 cucharada de zumo de naranja
1 cucharadita de esencia de naranja
1 cucharadita de levadura
1/2 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de cardamomo
un poquito de sal
En un bol mezclamos la harina, la levadura, canela, cardamomo (machacado previamente con un mortero) y sal.
En otro bol batimos bien los huevos con el azúcar hasta que quede una mezcla bien cremosa. Luego echamos el aceite en hilo y seguimos batiendo.
Añadimos el calabacín (bien escurrido), mezclamos con la espatula, luego la esencia y el zumo de naranja y por último la mezcla de harina. Integramos todo con la espátula.
Rellenamos nuestros moldes de madeleines y metemos en el horno precalentado a 180º y las tenemos 7-9 minutos.