
Aprovechando que estamos en temporada de calabazas, vamos a preparar unas jugosas, esponjosas y nutritivas magdalenas, muy sencillas de hacer y que estoy segura de que gustará a todos, mayores y pequeños.
Son unas magdalenas de calabaza y pepitas de chocolate con un resultado sorprendente, ya que la calabaza le da un sabor dulzón muy natural a la magdalena y el chocolate le añade un toque exquisito.
El otoño y las calabazas van de la mano, los mercados están llenos de ellas para comprarlas, cocinar y disfrutar de diferentes recetas, bien saladas, o dulces como la Coca de calabaza y chocolate, o la Coca de calabaza con anís y anisetes, o bien como unos ricos Buñuelos de calabaza....
Las magdalenas se parecen mucho a los muffins y a veces se confunden, pero son diferentes, sobre todo por la forma de preparar la masa, ya que las magdalenas quedan muy esponjosas por el batido que se hace antes de poner la harina que es donde cogen mucho aire, y esto a los muffins no se les hace, se mezcla pero no se bate tanto.
Desde que publiqué las Magdalenas caseras de aceite de oliva, no había vuelto a hacer magdalenas de ninguna manera, de hecho, parece mentira pero son las únicas que tengo publicadas junto a las Magdalenas de chocolate y naranja. 

El puré de calabaza lo puedes hacer bien asando la calabaza en el horno, o cociéndola en el microondas, como he hecho yo ahora, a máxima potencia durante unos 8 minutos, hasta que está tierna. Una vez esté asada y tierna, pícala con un tenedor hasta obtener una pasta fina.




Estas magdalenas de calabaza y chocolate van de categoría para empezar el día, formando parte del desayuno, o para acompañar el café o leche de media tarde.