
Seguimos enriqueciendo el recetario de calabaza para aprovechar todas las calabazas de temporada. En esta ocasión, y tras el éxito que tiene el bizcocho de calabaza desde que lo publiqué hace años, he decidido preparar unas riquísimas magdalenas de calabaza. Salen con una textura muy especial y no se nota que lleva calabaza, por lo que con los niños no habrá ningún problema. Y es una forma de introducir la calabaza en su dieta.
La calabaza podéis asarla en el horno también, aunque yo, por rapidez, la cocino al microondas, la corto, pongo en un bol y la tapo con film transparente y a máxima potencia hasta que esté tierna, unos doce o quince minutos. Una vez cocinada la trituramos bien y la reservamos para nuestra preparación.
Batimos el azúcar junto con los huevos y una vez que blanqueen añadimos la calabaza. Seguimos batiendo y añadiendo poco a poco el aceite. Tamizamos la harina con la levadura y añadimos a la mezcla, mezclamos con movimientos envolventes. Usamos moldes rígidos para magdalenas y dentro de ellos ponemos los moldes de papel. Rellenamos con la mezcla anterior un poco más de dos terceras partes del molde. Introducimos en la nevera durante una hora más o menos que repose la mezcla. A la hora de sacarlas de la nevera añadimos un poco de azúcar por encima.
Después de ésto horneamos a 180 grados durante 20 o 25 minutos o cuando estén doradas. Apagamos el horno y dejamos un par de minutos dentro para que no se bajen de golpe con el cambio de temperatura. Sacamos y dejamos enfriar éstas sobre una rejilla.
No es la última receta de calabaza que va a salir en el blog, porque tengo más, así que el recetario es amplio y muy jugoso.
Espero que os hayan gustado estas magdalenas.
Feliz jueves.